Cualquiera que tenga (o que simplemente haya conducido) un coche eléctrico sabe de buena tinta que el mayor de los problemas es la autonomía: los kilómetros que tienes que recorrer antes de volver a enchufar el coche. A eso se une un problema que los probadores de coches nuevos no podemos prever: la degradación de las baterías. Y es que, como ocurre con el móvil, a medida que pasa el tiempo cada vez dura menos la carga y aumenta la dependencia de un enchufe.

Esto es algo que ocurre con las baterías de iones de litio. Es muy molesto para los usuarios tener que cargar el móvil más de ujna vez al día… pero al menos no te quedas tirado como puede ocurrirte con un vehículo. Por suerte hay maneras para cuidar las baterías y que duren más. Las de los coches y las de los móviles. Porque ambas usan la misma tecnología.

Hemos querido huir de las explicaciones de «cuñado» y de ahí que hayamos acudido a un estudio serio Un equipo de la Universidad de Michigan Ann Arbor, «examinó decenas de documentos académicos y manuales de fabricantes» para elaborar una lista de las mejores prácticas para preservar la vida útil de las baterías de iones de litio el mayor tiempo posible. Y es que casi todos los componentes de la batería se degradan con el tiempo, incluidos el ánodo, el cátodo, el electrolito, el separador o los colectores de corriente.

En su estudio, el equipo identificó varios factores importantes que conducen a la degradación de la batería. Lo mejorm que todos son evitables.

1. Temperatura

Hay que evitar la exposición a altas y bajas temperaturas, especialmente durante la carga. Si notas el teléfono caliente con el cargador, quítalo. También deberías evitar cargarlo en condiciones muy frías. Las temperaturas extremas «pueden acelerar la degradación de casi todos los componentes de la batería», asegura el estudio. Curioso que sea Noruega el lugar donde más extendidos están los coches eléctricos, ¿verdad?

Si tienes un coche eléctrico, lee el manual de uso. No son pocos los fabricantes de automóviles eléctricos que recomiendan dejar el automóvil enchufado en días muy calurosos. De este modo, el sistema de enfriamiento de la batería pueda funcionar. Lo ideal es no cargar la batería si la temperatura  no es de entre 10 y 35º C). Y tampoco es recomendable usar o almacenar baterías de iones de litio en ambientes húmedos.

2. Ni mucho ni poco

Uno suele estar más tranquilo cuando ve la batería cargada al 100%. Pero eso no es bueno. Y es que a las baterías no les va bien estar ni demasiado llenas ni demasiado vacías. Lo ideal –si, nosotros tampoco lo cumplimos–, no deberías cargarla más del 80% ni dejar que se descargase por debajo del 20%. ¿El motivo? Fuera de ese rango se tensiona y degrada la batería de iones de litio. ¿Ahora entiendes por qué los fabricantes de coches dan la mayoría de veces el dato de tiempo de carga hasta el 80%?

Si necesitas tener una batería completamente cargada –porque vas a hacer un viaje, por ejemplo–, puedes realizar una carga completa, pero retírala del cargador de inmediato en cuanto alcance el 100%. Sí, dejar el teléfono cargado durante la noche es una malísima idea, salvo para los fabricantes que desean venderte otro antes de dos años. Si quieres salir de ese círculo vicioso, lo ideal es encontrar una rutina de carga que se adapte a ese funcionamiento.

3. Poco a poco

Todos pedimos una red de cargadores rápidos para acelerar la transición hacia el coche eléctrico. Pero para la salud de las baterías hay que evitar en la medida de lo posible la carga y descarga rápida. Y es que las corrientes altas calientan y degradan una batería más rápido que una carga lenta lenta. Mejor cargarlo lento en casa que usar esos supercargadores (y además resulta mucho más economico).

Lo mismo ocurre con las altas tasas de descarga. Las aplicaciones que consumen mucha energía o, en el caso de un vehículo, moverse a velocidades muy elevadas, reducen la vida útil de la batería.

En el estudio también se señala que hay que evitar daños físicos a la batería, tales como golpes o pinchazos, pero nos parece tan obvio que, si cargas y descargas lentamente, no dejas los aparatos enchufados eternamente y te preocupas mínimamente por la temperatura… no tendrás que reemplazar las baterías tan frecuentemente, lo cual es una buena noticia para el planeta y tu bolsillo.

Más información: Journal of Energy Storage.
Fuente: University of Michigan

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