Ahora que se va acercando una de las épocas del año con mayor densidad de tráfico, queremos recordarte cómo circular cuando vamos en caravana para evitar accidentes por alcance. Son bastante más comunes de lo que piensas, pues en 2016 supusieron un 24,5% de los siniestros que ocurrieron en España.

Por suerte, no se trata de un tipo de accidente que destaca por su mortalidad, ya que supone el 10% de los fallecidos. Eso sí, estos choques producen el mayor número de heridos leves (como el latigazo cervical) por lo que no debemos olvidar tomar ciertas precauciones mientras los coches no cuenten con  asistente de conducción en atascos que permite que el coche avance y se detenga solo.

Son tantos los desplazamientos que se producen estos días que es casi inevitable que se produzcan retenciones en algunas zonas, como a la salida de las ciudades o de camino a las zonas vacacionales por exccelencia, como las playas. Estos son los comportamientos básicos a tener en cuenta cuando circulas con tu vehículo en una retención.

Mantener la distancia de seguridad

Cuando circulas en caravana es posible que tiendas a aproximarte mucho al coche de delante y no dejar el espacio suficiente para poder realizar una frenada de emergencia.

Por otro lado, cuando hay una alta densidad de tráfico debemos observar si en la carretera existen señales horizontales de doble flecha, muy comunes en las zonas donde se producen altas concentraciones de coches, y donde es obligatorio aumentar la distancia de seguridad con el vehículo que te precede, más allá de la siguiente flecha.

Precaución con el efecto acordeón

Las retenciones en carretera traen consigo frenazos, detenciones largas pero, en un momento, pasamos a poder circular a más de 80 km/h. Es lo que se conoce como efecto acordeón de una caravana: frenada, detención, vuelta a circular a mayor velocidad, frenazo, parada prolongada y vuelta a circular.

Como conductores debes adelantarte a los acontecimientos y mantenerte atentos por si debes  detenerte o realizar una nueva frenada brusca. En estos casos la distancia de seguridad es fundamental, pero también mantener una velocidad moderada, habida cuenta de que es muy posible que debas detenerte de nuevo (y que ayuda a reducir los atascos). En este sentido puede ayudarte conocer cómo se forman los atascos.

Ojo a los cambios de carril

A veces los nervios y la desesperación hacen que te olvides, pero debes tener claro que, por mucho que te muevas muevas de un carril a otro (y menos de forma brusca y continua) vas a avanzar más rápido. Tú (y tu coche) sois parte del atasco. Lo único que haces es aumentar las posibilidades de tener un accidente.

Mantener la calma

Suena a perogullo, pero en una caravana estar tranquilo y no desesperarse es clave. Sobre todo si viajas con niños, ya que trasladarás tu nerviosismo a ellos y es posible que entres en una espiral sin control. Te recordamos nuestros consejos para viajar con niños, que nunca está de más revisar.

Programar el viaje

Hoy en día existen numerosas aplicaciones (el propio Google Maps que con casi total seguridad llevas en tu móvil, o incluso la ), para conocer los horarios de menor densidad de tráfico y vías alternativas. En este sentido, recuerda que los embotellamientos no solamente suponen más peligro, tardar mucho más en realizar un viaje, aumento del nerviosismo y del cansancio… los atascos también causan averías.

Y siempre…

Siempre circular con el cinturón de seguridad puesto y con una posición de reposacabezas correcta y acorde a la altura del ocupante altura, que te salvará de un esguince cervical si sufres un choque por alcance.

Fuente: Formaster

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