Ya hemos hablado en diversas ocasiones sobre la financiación del coche. Se trata de una forma muy común de acceder a un vehículo nuevo (o de un coche usado con no demasiados kilómetros) que convienen hacer con cabeza. Entender lo que estás firmando (términos como la reserva de dominio son cruciales en este sentido) y conocer cuánto puedes pagar y cómo cancelar el préstamo son vitales.

El último informe de la agencia de calificación Moody’s nos da mucha información en este sentido, de cuándo se paga por comprar un coche a crédito en España. Con un precio del dinero fijado por el Euribor, ahora mismo en valores negativos (en torno al -0,13%) hoy en día resulta más barato que nunca hipotecarse. Los créditos hipotecarios, en su mayoría de interés variable, hacen que el cocste medio de una hipoteca se sitúe en torno al 2%. El crédito medio para comprar un coche es cuatro veces más, del 8,6% (se financian a interés fijo).

Los créditos para comprar coche no resisten tampoco la comparación con otros países. Moody´s cuenta que comprar un coche a plazos en Alemania tiene en estos momentos un coste financiero medio del 4,4%. Casi la mitad que en España.

¿A qué se deben estos grandes costes financieros para adquirir un vehículo? Los bancos, que ya no firman tantas hipotecas como antaño, buscaron ingresos en estos créditos al consumo en cuanto volvieron a abrir el grifo de la financiación.

Y además, cuentan con rivales, ya no solamente se puede financiar el coche con una entidad bancaria. De hecho, en la actualidad un 55% del mercado de los créditos para comprar coche lo hacen entidades de crédito no tradicionales (como las financieras de las marcas). Antes de la crisis apenas era un 30%. Fueron quienes consiguieron manntener las ventas a plazos durante los años más duros de la crisis (además de cuadrar balances al aumentar ingresos para los fabricantes).

Si hay más competencia, deberían haber bajado el coste de financiación. Lo ha hecho, pero muy tímidamente, desde 2014. Y hay más peticiones de crédito (Moody´s cuenta que hasta 11.000 millones de euros en el primer trimestre… lo que supone un tercio menos que el mismo período de 2007). ¿Qué falla? Pues el mercado en sí… y que en España tardamos en pagar los préstamos.

El aumento de las operaciones financiadas se debe, más que a necesidad en ocasiones, a lo que ofrece la financiera de la marca. Si compras un coche financiado te ofrecen un descuento, que a veces además incluye paquetes de mantenimiento, un equipamiento extra…). Eso sí, hay que pagar el vehículo en al menos 36 meses, que es el tiempo en que los intereses “pagan” a la marca todas esas promociones. En España, de mesia, se tarda más de 60 meses en devolver el crédito (llega hasta 105 meses, casi nueve años).

Mientras que en países de nuestro entorno como Francia o Alemania el plazo medio de los créditos se sitía en torno a los 48 meses, en España se estira tanto que aumentan los costes para el banco, hay un mayor riesgo de morosidad… y de ahí que sean más caros. Sobre todo en el sur, este y Canarias, con valores que superan el 5%, mientras que en centro y noroeste del país se sitúan entre el 1 y 2% el volumen de personas que no afrontan los pagos.

Que se tarde tanto en pagar el coche también incide en que el parque móvil haya envejecido tanto. Desde Moody´s indican que “”hoy tiene 12 años de media mientras que en 2007 era de 8”. Eso ha impulsado el mercado de coches de ocasión… y también su financiación, donde hay menos riesgo de impago al tratarse de cantidades menores.

Un último apunte interesante, en un país donde cada vez se venden coches más viejos, es el impacto que ha tenido y tendrán las ayudas a la compra de vehículos, como los diferentes planes PIVE. No afectaron en la concesión de créditos… pero sí a que suba el valor residual de los coches no achatarrados. Quien no se aprovechó del PIVE tiene ahora un coche que vale más.

Fuente: Moody´s

1 COMENTARIO

  1. Que se alarguen tanto los plazos de los préstamos en España no es tan raro.

    Dice una regla de andar por casa que no debemos destinar más del 10% de los ingresos al pago de todos los gastos del coche. Pues bien, un sueldo de 1.000 euros supondría destinar no más de 100 euros a la letra del coche, la gasolina, el mantenimiento, el rodaje, los peajes…¿cómo cuadramos eso?

    Incluso siendo generoso, y suponiendo que en casa entran 3.000 euros mensuales, los 300 euros equivalentes siguen siendo insuficientes para asumir la letra y el resto de gastos. Eso significa que habría que estirarse más allá del 10%, algo factible sin duda, pero que puede poner en riesgo el presupuesto familiar a largo plazo si vienen mal dadas.

    Vamos, que el problema de la morosidad de España no tiene otro origen que los sueldos ridículos en comparación con la Unión Europea.

    Lo que me llama la atención es que los bancos viven de los préstamos, cierran el grifo por la morosidad pero luego se afanan en pedir que se reduzcan los sueldos. ¿Alguien lo entiende?

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