La crisis de la banca y el la caída del crédito golpea al sector del automóvil. Las entidades se alejan de cualquier mínimo atisbo de morosidad. La patronal de los fabricantes de coches (Anfac), ha señalado que las marcas sufragaban en 2007 el 30% de las operaciones de compra de coche nuevo. Cinco años de crisis después, ya soportan el 61% de las transacciones ante la deserción de la banca.

Este es un cambio enorme para una industria en la que más del 80% de las ventas se realizan a plazos. Financiar coches es algo normal en España. O era, pues los bancos parecen renunciar a un negocio, los créditos para los coches, que según Anfac, “presentan una morosidad más baja que la tasa total que afrontan cajas y bancos, incluido el préstamo hipotecario, que está en torno al 10%”.

El colapso del crédito ha obligado a los fabricantes a financiar sus ventas. Y no les ha ido mal. La financiera del Grupo Volkswagen generó un beneficio operativo a nivel mundial de 1.200 millones de euros en 2011, por ejemplo. Y ha resultado clave para cerrar ventas durante el periodo de vigencia del Plan PIVE. “Se han aprobado el 85% de las operaciones en un entorno de severa restricción crediticia”, según asegura la patronal.

Anfac asegura que sigue siendo un momento muy bueno para comprar coche. Señalan que el descuento medio el año pasado fue de 3.800 euros por unidad. Esto significa una reducción de los precios del 4,6%. Pocos sectores de la economía han realizado estas ofertas. Es más, según los datos de Anfac, la compra de un turismo pequeño representaba en 2010 un 48% del salario anual, frente al 62% de 1990. En el caso de un coche mediano, hace 20 años suponía un 103% del sueldo, mientras que ahora estaría en el 84%.

Pese al ajuste de precios de los fabricantes, las cifras de venatas indican que la mayor parte de los posibles compradores esperan a que mejore la situación económica y haya menos incertidumbre. Esta parálisis del mercado puede llevar las matriculaciones en 2013 a las peores cifras de la historia, unas 630.000 unidades, una tercera parte de lo  que se vendía  en 2005.

Ahora mismo los fabricantes negocian una ampliación el Plan PIVE con el ministerio de Industria. Su puesta en marcha aumentó la demanda en 25.000 vehículos, que han supuesto a Hacienda unos ingresos impositivos adicionales de 110 millones de euros.

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Fuente: Anfac
Vía: EL Confidencial
Foto: cc Flickr Doug

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