Muchas personas son conscientes de que es importante mantener la distancia con el coche que uno tiene delante, ya que puede evitar accidentes. Sin embargo, la mayoría no son conscientes de los metros de espacio que convendría dejar según el tipo de carretera o las condiciones meteorológicas. No respetar la distancia de seguridad acarrea multa, y eso en el bolsillo duele, pero también puede derivar en desafortunados desenlaces para los ocupantes.

Cuando un conductor sigue a otro de cerca nos referimos a él comúnmente como “el cagaprisas de turno”. Sin embargo, la distancia no es lo único que importa. Variables como la velocidad, las condiciones de manejo o el tipo de vehículo que uno tiene entre manos también influye a la hora de poder juzgar una distancia de separación segura. Pero es imperante adquirirla en todo momento, en todo tipo de tráfico, en cualquier condición climática y en todas las carreteras.

Cumplir con la distancia de seguridad es mucho más seguro para ti y para las personas que están delante y sus pasajeros. Además, si golpeas al coche que tienes delante, se te considera culpable. No hay elección en cuanto al espacio que queda detrás tuya, pero puedes controlar la cantidad de espacio al frente. Las colisiones por alcance son la forma más común de accidentes, casi siempre por falta de atención. Por eso es tan importante ser civilizado como evitar las distracciones.

¿Cómo definiríamos la distancia de seguridad adecuada?

Una distancia de seguridad adecuada es todo aquel espacio vacío que hay entre tu coche y el vehículo que se encuentra delante, lo suficientemente amplio como para poder tener tiempo de reacción para pisar el freno y detener el automóvil sin que haya contacto entre ambos. Piensa en lo que sucede como peatón: cuando caminas cerca de alguien y se detiene de repente, por alguna razón u otra, te chocas con ella o te desvías de lado para evitarlo. En la carretera es igual.

Si seguimos muy de cerca al vehículo que está delante, no dejamos tiempo ni espacio para que las cosas puedan contarse luego como una mera anécdota. Siempre hay que dejar el beneficio de la duda y estar pendientes de todo lo que nos rodea al volante. Si el coche al que seguimos hace una detención de emergencia o una maniobra de evasión peligrosa, hay dos opciones: bien la distancia de seguridad era adecuada y aquí no ha pasado nada, o una sucesión de problemas.

En los puertos de montaña o tramos con acusadas pendientes, mantener las distancias puede ser crucial dentro de todos los escenarios posibles. Normalmente, la diferencia de velocidad entre los distintos coches y las condiciones climatológicas no suelen estar a favor. Por eso en estas carreteras podemos ver pintado en el asfalto una serie de flechas, denominados “galones” o “chevrones”. Junto a ellas, señales verticales recomiendan un espacio de separación de, al menos, dos marcas.

¿Qué puedo hacer si estoy siendo acosado por “el cagaprisas de turno”?

Conocido por querer que el resto de los conductores apreciemos por el retrovisor la insignia de su coche premium, “el cagaprisas de turno” busca a la vez la eficiencia del rebufo al no dejar ni dos dedos de separación con el coche que le precede. Si alguien te está siguiendo de cerca, suelta un poco el pedal del acelerador y deja que aumente el espacio frente a ti. Realmente no querrás una situación en la que tengas que frenar de golpe por estar demasiado cerca del coche que está delante.

Si aún con esas el perseguidor continua con su ímpetu en forzar el roce entre los parachoques, en otros tiempos no estaba tan mal visto dar avisos con la luz de freno para indicar que no quieres ningún tipo de contacto físico. Si has dejado mucho espacio delante de ti, tu vehículo no impactará con el que está delante, lo que posiblemente evitará una desagradable reacción en cadena. También hace que las explicaciones a la hora de dar el parte al seguro sean un poco más fáciles: no es tu culpa.

¿Qué dice ley acerca de la distancia de seguridad?

De acuerdo con el Reglamento General de Circulación, el Artículo 54 referido a distancias entre vehículos, dice que “todo conductor de un vehículo que circule detrás de otro deberá dejar entre ambos un espacio libre que le permita detenerse, en caso de frenado brusco, sin colisionar con él, teniendo en cuenta especialmente la velocidad y las condiciones de adherencia y frenado”. Por tanto, no existe una distancia de seguridad fija, pero sí que hay recomendaciones generales, estimaciones o “trucos” (siguiente apartado).

Por otro lado, también se ha de tener en cuenta que el Artículo 95 del mismo documento (Obligaciones de los usuarios y titulares de las vías) explica en su sexto apartado que, en los túneles o pasos inferiores, “cuando no se pretenda adelantar, deberá mantenerse en todo momento una distancia de seguridad con el vehículo precedente de, al menos, 100 metros o un intervalo mínimo de cuatro segundos; o bien 150 metros y seis segundos si se trata de un vehículo de 3.500 kilogramos”.

¿Qué “trucos” hay para poder calcular la distancia de seguridad?

Por suerte, la mayoría de los coches que se venden actualmente ya cuentan con ayudas a la conducción que facilitan mantener la distancia de seguridad, tales como los controles de crucero adaptativos, que mantienen una espacio suficiente con el coche que nos precede. Algunos más completos incluso equipan alertas visuales y auditivas que nos avisan si el vehículo que va por delante está demasiado cerca. Para todo lo demás, existen “trucos” para calcular la distancia de seguridad.

Durante años, la distancia de seguridad óptima entre coches se basó en una relación entre la longitud de un coche de tamaño medio por la velocidad a la que se circulaba. A finales de la década de los 60, esto se cambió a la “regla de los dos segundos”. Más tarde, las autoridades se dieron cuenta de que esta norma no era la más adecuada para velocidades que superaban los 50 km/h. Fue entonces cuando se desarrollaron otras alternativas atendiendo a las distintas circunstancias.

La Dirección General de Tráfico (DGT) dice que para evitar un choque por alcance son necesarios, al menos, dos segundos de diferencia entre vehículos, que se puede calcular pronunciando “1101, 1102…” respecto a un punto fijo en la vía. Pero, como acabamos de mencionar, hay que coger con pinzas esta regla: dos segundos pueden ser insuficientes ante frenadas muy fuertes a gran velocidad o asfalto mojado. En esas circunstancias debería ampliarse a tres o más segundos.

Hemos de tener en cuenta que un conductor medio (atento y en plenas facultades) tarda en torno a un segundo en reaccionar ante un imprevisto. Eso quiere decir que, si por ejemplo estás circulando a 90 km/h, el coche recorre “a vela” (sin acelerar ni frenar) 25 metros antes de que los frenos comiencen a actuar. Después, se necesitan unos 40 o 45 m adicionales para detener por completo la máquina. En total, 70 m, y aumenta exponencialmente cuanto mayor sea la velocidad.

Todos estos datos se dan hablando desde la perspectiva de un turismo, no de una autocaravana o de un camión, y con las premisas de que la velocidad es la máxima permitida, las condiciones del asfalto son buenas, y el estado de los neumáticos, llantas de aleación, suspensión y sistema de frenado está acorde con un vehículo bien mantenido. Las habilidades del conductor también son de gran influencia, ya que estar cansado, ebrio, medicado o distraído afecta en el tiempo de reacción.

Para superficies secas y las condiciones recién descritas, la DGT recomienda emplear la “regla del cuadrado”. No necesitas saber demasiadas matemáticas para entenderla. El único dato que hay que manejar es el la velocidad de circulación. Pongamos 20 km/h como ejemplo. Retirando la última cifra, nos queda un 2. Si este número lo elevamos al cuadrado (multiplicarlo por sí mismo), nos da como resultado 4. Eso se traduce en que, a 20 km/h, habría que dejar 4 m de distancia mínima.

  • Distancia de seguridad en ciudad: dentro de poblado tan solo se puede circular a 30 km/h (en calles y tramos de baja velocidad) o a 50 km/h (en las calles y avenidas de mayor tamaño y volumen de circulación). Siguiendo la regla de cuadrado, a 30 km/h, la distancia de seguridad recomendable sería de 9 metros (32), mientras que a 50 km/h sería de 25 m (52).
  • Distancia de seguridad en carretera: en este caso influyen distintos factores, como los límites de velocidad o las condiciones del firme. Suponiendo que todas las condiciones están a nuestro favor, no se debe circular por encima de 90 o 100 km/h en las carreteras nacionales. En el primero de los casos habría que dejar 81 m (92) de distancia y en el segundo 100 m (102).
  • Distancia de seguridad en autovía y autopista: independientemente de cuál de las dos sea, la velocidad máxima no puede sobrepasar los 120 km/h, dando un resultado de 144 m (122) de separación con el vehículo de delante.
  • Distancia de seguridad en mojado o con lluvia: dado que en estas circunstancias las prestaciones de frenado disminuyen considerablemente, la DGT considera que es buena idea multiplicar por dos la distancia aplicada en los casos anteriores. Es decir, a 30 km/h harían falta 18 m; a 50 km/h, 50 m; a 90 km/h, 162 m; a 100 km/h, 200 m; y a 120 km/h, 288 m.

Sin embargo, como no resulta sencillo ponerse a multiplicar mientras estamos tras el volante, lo suyo sería tener establecer un mínimo de tres segundos, sin importar la velocidad a la que viajes. Es la media a ojo de buen cubero, y datos en mano es tiempo suficiente para reaccionar ante un incidente y parar en seco si es necesario. “¿Y cómo lo calculo sin mirar el reloj?”, te preguntarás ahora mismo. El cerebro humano no es exacto, pero si que hay un método bastante certero.

Coge un punto de referencia, como una señal o balizas, y cuenta el tiempo que pasa desde que el coche de delante cruza ese punto hasta hacerlo tú. Si han pasado tres segundos, fantástico. Para que esos segundos que pasan por tu cabeza se asemejen a los reales, has de contar diciendo “mil ciento uno, mil ciento dos, mil ciento tres…”, es decir, usando la anteriormente mencionada regla de la DGT. Dicho a un ritmo normal, eso son tres segundos, y si no compruébalo con un cronómetro.

¿Cuál es la multa por no respetar la distancia de seguridad?

Si lo de circular muy pegado al coche de delante no te parece lo suficientemente peligroso y tentador para no repetir, hay otro incentivo que quizá te ayude a mentalizarte. La Ley de Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial considera como una infracción grave no respetar la distancia de seguridad con el vehículo precedente. Tomando la ficha de multas de la DGT, eso implica una sanción de 200 euros y la pérdida de cuatro puntos del permiso de conducir.

Fuente: Revista DGT

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta