Y algunos se preguntarán ¿qué tiene que ver el calor con la fatiga conduciendo? Y muchos les responderán que todo, tiene que ver todo. La temperatura exterior hace que nuestro cuerpo sude para refrescarse y perdamos líquidos y un desgaste energético extra. No es nada nuevo que los niños, mayores y enfermos son los más vulnerables durante las olas de calor. El calor afecta también inevitablemente a la conducción. Modifica la tensión del cuerpo por lo que la sensación de fatiga aumenta.

Ahora llega la pregunta ¿se puede evitar? Tanto calor no puede ser bueno y evitarlo debe de ser una de nuestras prioridades en carretera. De hecho, evitarlo reduce el riesgo a sufrir alguno de los 3 de cada 10 accidentes que se producen debido al cansancio al volante. Estos son siete claves indispensables para evitar cualquier accidente.

1. Dormir ocho horas

Si vas a realizar un viaje largo, es imprescindible dormir como mínimo ocho horas y establecer turnos de conducción con los otros conductores. Si no se cuenta con otro conductor con el que alternarse, es necesario realizar descansos de al menos 15 minutos cada dos horas o cada 200 kilómetros.

2. No ponerse las botas en la comida

Vale que el hambre puede apretar y hay que comer pero tampoco hay que hacer la última cena de un condenado a pena de muerte. Es necesario seguir este punto a raja tabla ya que las comidas copiosas precisan de grandes cantidades de sangre en el estómago y el cuerpo necesita más energía para poder digerir tanta cantidad de comida. Si te pones algo exigente puedes incluso sustituir los alimentos ricos en crasas por algunos más ligeros y llenos de vitaminas y proteínas.

3. En el coche nada de drogas

Huelga decir que nada de alcohol y que le des al agua como nunca le das. Si te cansas del líquido cristalino, mejor pasarse a algún refresco gaseoso pero siempre mantenerse hidratado. Un café también se puede tomar aunque con moderación para evitar el efecto rebote.

4. Pon el aire pero tampoco te pases

La temperatura del coche debe de ser agradable, alrededor de los 24 ºC. Además, hay que acordarse de abrir las ventanillas de vez en cuando, con más frecuencia de la que creemos porque así se evita que el aire se seque y oxigenamos también el interior.

5. Protégete del sol

El sol hace estragos tanto en nuestra piel como en los ojos. Hay que ponerse gafas del sol para que no nos canse tanto la vista al forzar para poder ver mejor. Solo hay que pasar un día entero al sol en la piscina para darse cuenta de lo que cansa estar al tueste. También es recomendable echarse crema en las partes de la piel más expuestas al sol para evitar quemaduras.

6. ¿Qué si quiero o que si tengo?

Si no eres amigo del café y para mantener tus sentidos en alerta una buena solución es tomar chicles o caramelos. Además de mantenerte hidratado como ya hemos comentado antes, masticar o mantener actividad en nuestro paladar mejora nuestra capacidad de atención y percepción, imprescindibles en carretera.

7. Para ya, en serio

Antes de tener con contar con un volante que detecta la fatiga al volante o un asiento que sabe cuándo estás quedándote frito, los síntomas de la fatiga nos dejan muy claro cuándo tenemos que parar. Detén el vehículo cuando tengas un parpadeo constante, dificultad para enfocar la vista, sensibilidad de los ruidos o percepción de zumbidos o la incapacidad de mantener la cabeza recta. Muy en serio, para. Los tuyos y tu vida te lo agradecerán.

Vía: Auto10 y Noticias Coches

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