En su decimosegundo año, el proyecto EuroTAP (European Tunnels Assessment Programme), que engloba diferentes automóviles club europeos coordinados por la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), ha analizado el nivel de seguridad en 26 túneles, pertenecientes a 13 países europeos. España es uno de ellos.

Dicho proyecto persigue un claro objetivo: la seguridad en los túneles de toda Europa, antes del 2014. Si bien según los requerimientos de la UE, se habían alcanzado unas puntuaciones satisfactorias durante los últimos años, en 2010 se ha producido un descenso en algunos de los túneles estudiados. De los cuatro que no cumplen con el mínimo requerido, el gallego Pedra do Couto figura entre ellos.

Cabe señalar, sin embargo, que la seguridad en los túneles españoles ha experimentado un notable ascenso durante estos últimos años. Así, en el resto de túneles analizados los resultados han sido: excelentes para el de Cantalobos (Granada) y uno de los mejores de Europa; muy buenos para el de Bracons (Girona), en el que se combina el riesgo bajo con buenos sistemas de emergencia; el de Valdepastores (Madrid), aunque presenta un alto riesgo, ha obtenido una puntuación general satisfactoria.

Los criterios aplicados para seleccionar los túneles que forman parte del estudio han sido: la longitud (más de 1.000 metros), ubicación en la red de carreteras europeas e importancia de cara al transporte internacional. La valoración objetiva para el estudio se obtiene a partir de una lista de comprobación, actualizada anualmente, repartida en ocho categorías que puntúan notablemente sobre la evaluación general: sistema de túnel (14%), iluminación y suministro energético (7%), comunicación (11%), tráfico y control de tráfico (17%), vías de escape y salvamento (14%), ventilación (11%), protección contra incendios (18%) y gestión de emergencias (8%).

Una de las deficiencias más comunes que se han observado ha sido la duración del equipo de respiración de los bomberos. Aunque, más de la mitad de los túneles inspeccionados tenían un recorrido inferior a una hora, en caso de incendio con fuerte presencia de humo denso, los bomberos tendrían que invertir una media hora para un recorrido de 300 metros. Esto supondría un tiempo insuficiente para realizar las labores de extinción del incendio y de rescate, incluso en el caso de que los equipos tuviesen una autonomía de una hora.

Otra de las deficiencias observadas ha sido la ausencia de altavoces, imprescindibles para informar a los usuarios sobre las incidencias que se puedan producir durante el trayecto, así como, facilitar las indicaciones al respecto. También se ha detectado la falta de bocas de incendio, barreras para cerrar el túnel y carteles informativos en los portales, al menos, en una cuarta parte de los túneles.

Fuente|Racc

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