En todo el mundo preocupa el uso del móvil al volante. Cada vez más son los conductores que se ven implicados en un accidente por culpa de que están usando el móvil. Ya no para hablar, algo que sin duda es grave, sino para escribir mensajes de texto o chatear (en el dichoso Whatsapp). Eso ocurre aquí y en las antípodas… Y ojo a lo que han inventado en Asutralia.

El estado de Nueva Gales del Sur, la región más poblada de Australia, es la primera jurisdicción en el mundo en usar tecnología de reconocimiento de imágenes para castigar a los conductores distraídos por las redes sociales, mensajes de texto o llamadas telefónicas.

El objetivo es desplegar una red de 45 cámaras de detección de teléfonos móviles. En realidad se trata de dos cámaras. Mientras que una fotografía la matrícula la otra apunta algo más ariba, a través del parabrisas, para ver lo que los conductores hacen con sus manos.

Y es aquí donde entra en juego la inteligencia artificial: las cámaras son capaces de excluir a los conductores que no tocan sus teléfonos, mientras que si existe alguna sospecha toma la fotografía y se envía a una verificción por parte de humanos. En caso de que se confirme la infracción, le llega una multa al conductor de 344 dólares australianos (unos 212 euros al cambio actual).

Mientras que en España paseamos a agentes en camiones y furgonetas camuflados (desde el pasado verano), en Australia han apostado por la tecnología. Algo parece que hay que hacer, pues según los expertos, los conductores que usan teléfonos al volante multiplican por cuatro las posibilidades de accidente. Al nivel de beber alcohol.

Y el sistema funciona. Durante una prueba de eis meses con dos cámaras fijas, se monitorizaron 8,5 millones de vehículos. De ellos, había más de 100,000 conductores con sus manos en los teléfonos, incluido uno que usaba un teléfono y iPad simultáneamente. Según los cálculos del gobierno este sistema podría evitar en cinco años 100 accidentes fatales.

La ley australiana indica que los conductores pueden utilizar teléfonos móviles a través de manos libres o Bluetooth, pero es ilegal tocar un teléfono mientras conduce, excepto pasárselo a un pasajero. Incluso está prohibido usarlo en un semáforo o atasco, como en España.

Desde las asociaciones de conductores australianas se apoyan los catigos para quienes conduzcan distraidos con sus teléfonos, si bien no les gusta que todas las pruebas se hayan realizado en secreto y piden que se advierta a los conductores de la presencia de las cámaras de detección de teléfonos, como sucede con los radares.

Vía: CGTN

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta