La idea del coche solar no es nada nuevo. Ya en 1955 fue probado con bastante éxito en el Sunmobile, fabricado por un ingeniero de GM. Sin embargo, esta tecnología no ha llegado a desarrollarse demasiado en modelos de producción. Ahora Hyundai y Kia quieren retomar la idea, aunque adaptándola a los tiempos que corren y no como única energía que alimente al coche. El planteamiento es una carga solar que aporte energía adicional.

Se trata de un sistema simple que consiste en instalar paneles solares en el techo o en el capó del vehículo. Gracias a la luz del sol captada, se genera una energía en las celdas de silicio que se convierte en electricidad. A través de un controlador se transforma su voltaje para que sea compatible con el de la batería del vehículo, donde se va a almacenar. Gracias a este aporte adicional se consigue aumentar tanto la eficiencia como la autonomía de los vehículos.

Una de las grandes ventajas de este sistema de carga solar es que no solamente puede funcionar con vehículos híbridos y eléctricos, sino también con los convencionales de combustión interna más adelante. Su primera aplicación será para los coches híbridos de Hyundai y Kia, que montarán los paneles solares de silicio en el techo para poder cargar entre el 30 a 60 % de la batería diariamente, siempre dependiendo de las condiciones climatológicas.

La segunda generación del sistema de carga solar ya se podrá aplicar a los diésel y gasolina. En este caso serán una serie de paneles semitransparentes que no impiden la visión en los techos panorámicos. Aportarán energía a una batería adicional y contribuirán a reducir las emisiones de CO2 para adecuarse a las normativas. La tercera generación del sistema podrá aplicarse a los vehículos más ecológicos y se podrá montar tanto en techo como en capó. La idea es que el Grupo Hyundai tenga lista esta tecnología después de 2019.

Fuente: Hyundai

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