Echa un vistazo a esta idea: un coche eléctrico de nueva generación que puede repostar combustible de electrolito de la batería de la misma forma en que se llena el depósito de un vehículo de combustión interna en la gasolinera. ¿Suena loco? Bueno, la empresa Eos Energy Storage investiga una batería de flujo híbrido, compuesto de zinc y aire, que podría hacerlo real.

La batería recargable de flujo no es el primer objetivo de la compañía (es una de zinc de bajo coste), pero es la innovación de la empresa… y no es un hito descabellado, ya que la empresa utiliza el aire para su cátodo, el zinc como ánodo y un electrolito líquido. Intentaremos explicarlo.

Esquema de funcionamiento de la batería

Una batería se compone de un ánodo en un lado y un cátodo en el otro, con un electrolito en el medio. En una batería de zinc, los iones de zinc viajan desde el ánodo al cátodo a través del electrolito, creando una reacción química que recoge a los electrones en el camino. Eos quiere crear un sistema que conecte sus baterías de flujo con el zinc disuelto en ella, y bombear en un electrólito con zinc nuevo a una batería recien cargada. Así sólo habría que ir a una gasolinera y rellenar el “tanque” con el electrolito.

Esta idea se encuentra todavía en las primeras etapas de investigación y desarrollo. Todos los porductos salidos de nuevas tecnologías deben lidiar con los costes de producción. Sin embargo, Eos, asegura que un coche eléctrico que utilice su tecnología de flujo podría costar 25.000 $ (unos 20.000 euros), tendría una autonomía de unos 650 km y solamente necesitaría tres minutos para cargar.

Eos Energy Storage no comercializará su primer producto hasta finales de 2013 o principios de 2014. Ese producto inicial podría ser una revolución en la red eléctrica, ya que proporciona bajo costo de almacenamiento de energía de larga duración en una célula de la batería que cuesta 130 euros por kWh, dura 30 años y se compone de materiales no contaminantes.

Los científicos llevan medio siglo trabajando para poder usar aire y agua como cátodo para pilas.  ¿Por qué ahora iba a ser posible hacerlo? El inventor y fundador de Eos Energy Storage, Steven Amendola ha logrado descubierto un gran avance con su diseño original del cátodo de aire bi-direccional que podría durar 10.000 ciclos (alrededor de tres décadas). Hasta ahora, la compañía ha sido financiada por su equipo directivo, pero ahora acaban de empezar una ronda de financiación con inversores estratégicos para hacer sus ideas realidad.

Vía: Grist
Más información: Eos Energy Storeage
Imagen: Selwyn Leamy

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