Si hay algo que caracteriza a los coches americanos de los años 50 es su ostentosidad. Su diseño puede a veces incluso parecer soberbio, aunque claro, eso suelen ser los efectos secundarios de acabar de vencer dos Guerras Mundiales. Y este Chrysler 300G Convertible, es un gran ejemplo de esa época en la que la gasolina era barata, las mujeres utilizaban vestidos, los hombres bebían sin reparos alcohol en la oficina (véase Mad Men) y los coches llevaban aletas sin reparo alguno.

Solamente se fabricaron 337 unidades del Chrysler 300 G que ves en las imágenes, el último de una saga del Chrysler 300 con letra que muchos consideran predecesores de los muscle car (ahí queda eso). Su producción empezó en 1955 y el sufijo de la letra indicaba el año de fabricación. El primero fue el Chrysler 300A, a continuación, en 1956, llegaría el Chrysler 300B… y asi hasta que el 1961 alcanzaron la letra G (luego saltarían a la “i”, directamente, pero esa ya es otra historia).

Chrysler 300G 1961 08Cuando el Chrysler 300A se presentó en 1955, desató la locura. Estaba basado en el New Yorker coupé de techo duro, con rasgos del Chrysler Imperial y su motor era el más potente del catálogo de la compañía. Se tratabe de un propulsor Hemi V-8 de 5.424 cc, con dos carburadores de cuatro barriles,que rendía 300 CV de potencia. De ahí precisamente tomaba su nombre el que, en su época, era el coche americano de pasajeros más potente.

La versión descapotable de esta locura maravillosa se añadiría en 1957, con el 300C, que tenía ya interior completamente de cuero. El 300D de 1958  experimentaría (sin éxito) con la inyección de combustible y en 1.959 el cubicaje del motor del 300E subiría a unos increíbles 6.767 cc. No es de extrañar que el 300 F, con algún retoque más, ascendiese a los 400 CV de potencia.

Y así llegamos hasta el protagonista de este post, el Chrysler 300G de 1961. Presentaba un frontal totalmente rediseñado, con unos faros en una curiosa formación inclinada. Y como opción, había una caja de cambios manual de tres velocidades de competición. Así eran aquellos años en Estados Unidos.

Chrysler 300G 1961 02Ahora vamos a echarle un ojo en profundidad a esta unidad que subasta Auctions of America el 31 de agosto en Auburn. Tiene un motor Ram V8 de 375 CV, transmisión automática  tres velocidades, suspensión delantera independiente, eje trasero con ballestas semi-elípticas, y el poder de tambor frenos hidráulicos en las cuatro ruedas. Distancia entre ejes: 126 pulgadas (320 cm)

La casa de subastas informa que este Chrysler 300G Convertible es uno de las seis unidades que quedan (que se sepa). Su equipamiento demuestra que los coches americanos de aquella época, más que equipados, iban amueblados: asientos giratorios, dirección asistida, elevalunas eléctrico, consola de tacómetro, asientos traseros con consola… La carrocería está en un estado excelente, salvo algunas partes en las entradas de aire.

Chrysler 300G 1961 03Sus rasgos esteriores más característico, los cromados y las aletas traseras, son una muestra de la influencia de Virgil Exner en los coches definales de los 50 y principios de los 60. Si a eso unimos unos neumáticos de banda blanca, con esas llantas de múltiples alambres, el resultado es un coche de los que hoy, al menos en España, no ves nunca. Ni siquiera en Estados Unidos, donde son preciados objetos de deseo de los coleccionistas de coches sesenteros.

Se espera que alcance un precio en la puja de entre 160.000 y 200.000 dólares (120.000 a 150.000 euros) Una cifra considerable… o no demasiado, si tenemos en cuenta que es uno de los coches que cimentó los V8 en la memoria colectiva estadounidense y que, aunque en absoluto está diseñado para la velocidad, sus motores se modificaban para usarse en coches de carreras, con numerosos éxitos en los circuitos de todo EE.UU.

Fuente: Auctions of America
Galería de fotos (cortesía de Auctions of America)

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