El grupo de automoción estadounidense Chrysler ha llamado a revisión a los modelos del Dodge Charger de 2011 y 2012, fabricados entre julio de 2010 y diciembre de 2011. Entre los vehículos afectados, un total de 9.688 coches pertenecientes al cuerpo de policía de Estados Unidos, con motivo de eventuales problemas en el sistema de frenado y en el de iluminación, según ha informado la firma en un comunicado de prensa.

A través de estas revisiones, Chrysler recolocará los fusibles de los sistemas ABS y ESC, para evitar un sobrecalentamiento del Módulo de Distribución de Energía y sustituirá, además, el cable de sujeción del sistema del alumbrado delantero. Este último es el motivo principal de la llamada a revisión de los coches de policía.

Según explicó David Dillon, jefe de Investigación de Producto y de Campañas de Chrysler, los vehículos pueden experimentar una iluminación tenue como consecuencia de las severas condiciones de uso de la Policía, entre las que se incluyen circular a altas velocidades o la conducción evasiva. Dillon asegura que la empresa continuará supervisando la flota de automóviles para detectar cualquier suceso fuera de lo común y aclara que, hasta el momento, no tienen conocimiento de que los problemas detectados hayan provocado ningún tipo de accidente.

Según diversas informaciones, la relación entre el cuerpo policial estadounidense y Chrysler comienza a resquebrajarse. Al parecer, fuentes cercanas al departamento, aseguran que los responsables policiales estarían estudiando la posibilidad de cambiar el proveedor de sus vehículos. Ford, que ya es coche policial en varios Estados, sería la firma favorita para el cambio.

Vía: Terra

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