En 2011 la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) cambiaba el reglamento del Campeonato del Mundo de Rallies (WRC). La nueva temporada llegaba con modificaciones drásticas para todos los equipos. Citroën había estado utilizando el C4 WRC, campeón desde 2007 hasta ese 2010, pero se vieron obligados a cambiar a una montura más pequeña. Nacía así el Citroën DS3 WRC, aprovechando para aumentar el tirón de la submarca de lujo.

Desarrollaron el coche prácticamente de cero. La carrocería sufrió una importante revisión para ampliar su anchura hasta los 1,82 metros y se mejoró su aerodinámica tras muchas horas en el túnel de viento. En su aspecto destacaban las enormes tomas de aire para refrigerar el radiador y la admisión de aire del motor, además del alerón trasero de grandes dimensiones o de las nuevas llantas de 18 pulgadas.

El motor también se comenzó a hacer desde cero. Al principio se partió con un motor de 2.0 litros del C4 WRC para adaptar la transmisión. Después ya se empezó a trabajar en el 1.6 turboalimentado que demandaba la competición. Fabricado en aluminio, con doble árbol de levas, esta mecánica desarrollaba unos 300 CV y 350 Nm de par, lo máximo permitido. Se incluyó tracción a las cuatro ruedas con dos diferenciales mecánicos y una caja de cambios secuencial de seis velocidades.

Con el coche ya acabado, comenzaba la temporada 2011 con mucha ilusión. Al mando de los Citroën DS3 WRC estaban dos pilotos de renombre como Sébastien Loeb y Sébastien Ogier, una dupla francesa que iba a dar muchas alegrías. Desde el primer momento las cosas empezaron a salir bien y ambos fueron consiguiendo victorias y podios. Al final de esta primera temporada, Loeb se proclamaba campeón del WRC por octava vez y Citroën se llevaba el campeonato de constructores.

Tras algunas disputas entre ambos pilotos franceses, Ogier se marcha a Volkswagen en 2012 y deja vía libre a Loeb. Dicha temporada tuvo una superioridad tremenda y arrasó ganando en 9 de las 13 pruebas disputadas. De esta forma conseguía su noveno triunfo en WRC y dándole el de constructores a Citroën. Para 2013 el piloto anuncia una retirada parcial y solamente disputa cuatro carreras, aunque consigue ganar en dos de ellas.

Cuando se retira esta leyenda de los rallies las cosas cambian en Citroën. Los DS3 WRC serán pilotados en 2013 por Mikko Hirvonen, Dani Sordo y Kris Meeke; que logran algunos buenos resultados. En 2014 y 2015 Kris Meeke y Mads Østberg tienen unas actuaciones bastante tímidas y solamente se consigue una victoria.

De esta forma se puso fin al legado del Citroën DS3 WRC, que fue sinónimo de éxitos junto al eterno Sébastien Loeb. Ahora también puedes llevarte este modelo a escala 1/18 suscribiéndote a la colección de Planeta DeAgostini, que incluye éste y otros ejemplares míticos de rally.

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