Los fabricantes de automóviles no dejan de anunciar sus últimas ofertas de coches eléctricos como “de emisiones cero“, pero eso no significa que no tengan un impacto ambiental. La cuestión es que la carga eléctrica crea gases de efecto invernadero y las emisiones no son constantes… Según la Union of Concerned Scientists (UCS), que ha utilizado las necesidades de energía eléctrica del Nissan Leaf como base para hacer una comparación.

El resultado, te lo adelantamos (ya que no es nada nuevo ni sorprendente): hay una disparidad muy significativa de los gases de efecto invernadero liberados en el medio ambiente según sea la fuente de la propia electricidad.

Los resultados del informe de UCS demuestran que las empresas eléctricas que basan su producción en el gas natural, nucleares, hidroeléctricas o renovables son mejores para reducir las emisiones de dióxido de carbono que  las plantas eléctricas que queman carbón (lo dicho, nada nuevo bajo).

Los gases de efecto invernadero de las plantas de carbón afecta negativamente a los vehículos eléctricos, que tienen una huella de carbono mayor que el de vehículos compactos con los motores de gasolina más recientes.

El desglose geográfico de la generación de electricidad también se incluye en el informe, para identificar las plantas de carbón más sucias de energía en cuestión. Esto es lo que muestran sus resultados:

  • Sólo el 45 % de la población que vive EE.UU. a lo largo de las costas (donde se concentra la mayoría de los habitantes de EE.UU.) tienen unas fuentes de electricidad con las que utilizar un Nissan Leaf emita menos gases de efecto invernadero que los vehículos con motor de gasolina nuevos que consuman 5 litros a los 100.
  • De hecho, el 37% de los estadounidenses viven en regiones donde el impacto de un Nissan Leaf coincide con la emisión de los vehículos de gasolina que consumen entre 5 y 6 litros a los 100 km.
  • El 18 % de los estadounidenses restantes viven en las regiones peores, donde las emisiones de gases de efecto invernadero de las centrales eléctricas igualan a vehículos de gasolina a partir de un consumo de 6 y 7,5 litros a los 100 (como cualquier compacto de gasolina).

UCS asegura que no está en contra de los coches eléctricos, sino que esperan que el estudio aliente a la modernización de las plantas de energía. Sin embargo, parece que hay esperanza, ya que indican que las viejas plantas eléctricas de carbón están siendo retiradas. “Teniendo en cuenta las normas de emisión recientemente introducidas por la actual administración, las nuevas plantas de carbón será mucho más limpias que sus predecesores”, aseguran.

Similares resultados son los que han obtenido investigadores de la Universidad de Tennessee (UT), encontraron que la polución producida por los coches eléctricos chinos podría ser más perjudicial para la salud que la de los vehículos a gasolina. Los descubrimientos fueron publicados en la revista Ciencia y Tecnología para el medio ambiente.

Chris Cherry, profesor asistente de ingeniería civil y medio ambiente de la Universidad de Knoxville, junto al estudiante graduado Shuguang Ji, enfocaron su investigación en las 34 grandes ciudades chinas donde analizaron las emisiones y los impactos en la salud del medio ambiente provocados por cinco vehículos.

El problema es que en China, el 85% de la electricidad que se produce viene de combustibles fósiles, de los cuales 90% viene del carbón. De modo que los investigadores “descubrieron que la energía generada en China para operar vehículos eléctricos, emite partículas finas en una proporción mucho más alta que los vehículos a gasolina”. Las “partículas finas” mencionadas anteriormente incluyen ácidos, productos químicos orgánicos, metales y partículas del suelo o polvo, el cual es también liberado por la combustión de combustibles fósiles.

Señalan que, dado que las plantas de energía están en áreas densamente pobladas, las personas podrían respirar más que lo que los coches liberan que de las plantas.

Fuente: New Yotk Times, Tecmovia

1 COMENTARIO

  1. Eso ya llevo yo años diciéndolo y añadiría además la contaminación producida en el proceso de fabricación de las baterias y sus compuestos, además de los residuos sólidos que generan al desecharlas y si seguimos investigando aún apareceran más contras.

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