Los tiempos cambian y la tecnología se va apoderado de cada aspecto de nuestras vidas. Esto es aplicable también al mundo del motor, donde los coches nos siguen sorprendiendo por sus avanzados sistemas. Pero la innovación no solamente llega a los vehículos, sino a la forma de hacerse con ellos. El Grupo Concesur Mercedes-Benz es un claro ejemplo de cómo se tiene que adaptar el proceso de venta a los tiempos que corren.

Concesur cuenta con tres concesionarios de la marca de la estrella en la provincia de Sevilla. Pero hoy vamos a destacar uno, el Concesur Alcalá-Sevilla, en Alcalá de Guadaira. Nos hemos desplazado hasta allí para comprobar de primera mano como son sus nuevas instalaciones. El concesionario se ha sometido una reforma integral y ahora cuenta con un enfoque más centrado en el cliente mediante unas cuantas soluciones interesantes.

Ahora cuenta con espacios diáfanos más confortables para atender a los potenciales clientes. Atrás quedaron las grandes mesas de escritorio llenas de ordenadores, cables y papeles; el comercial tiene su puesto de trabajo normal fuera de la vista del cliente. Para la atención personalizada se apuesta por los soportes digitales e interactivos, gracias a elementos como grandes pantallas táctiles y tablets, que convierten la compra en un momento más ameno e intuitivo.

Aunque el colofón de este nuevo proyecto es sin duda la sala de entrega interactiva. Por todos es sabido que el momento más especial para un cliente es la entrega de su nuevo vehículo. En Concesur lo tienen claro y han querido convertir este momento en algo mágico, que no pueda olvidarse con facilidad. Nada de una entrega en la puerta de la concesión sin apenas explicaciones, este espacio conseguirá romper con el pasado.

Entramos a esta sala a oscuras y comienza el espectáculo. El coche se sitúa en el medio bien tapado por una lona. Los proyectores empiezan a arrojar imágenes sobre una pantalla de 25 metros lineales, se trata del nuevo coche del cliente sobre diferentes terrenos. Después hay un mapeo digital sobre el propio coche que se activa de forma táctil, cuando el cliente pasa la mano por encima como si acariciase al vehículo.

Esto consigue que el usuario interactúe con el coche y que se proyecten nuevos vídeos sobre los sistemas y la tecnología que lleva dicho modelo. De esta forma el cliente comprenderá de una manera digital e intuitiva todas las bondades del vehículo, todo con la ayuda de un experto en el producto. Tras las explicaciones, el ritual termina con el destape del coche, que es sacado de la sala siendo conducido por el cliente.

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