Para los que digan que la justicia no es lenta, la dama de los ojos vendados ha tardado nada menos que cuatro años en resolver un caso de estafa al seguro. Un ciudadano natural de Vigo ha sido declarado culpable de intentar estafar a su empresa de seguros en 2008, tras fingir un accidente a bordo de un Audi A3.

Hasta ahí todo sería más o menos normal, aun más en una época de penurias económicas donde cada vez mas, víctimas de la desesperación, son muchos los que optan por soluciones más allá de la legalidad. Pero el caso a tratar es especialmente llamativo y surrealista.

El condenado, un hombre ligado al sector de la automoción, acudió a un desguace para comprar un automóvil igual al suyo. Posteriormente, estrelló la chatarra contra un árbol del monte Alba, en las afueras de Vigo, para simular un accidente y reclamar a su seguro por un siniestro total.

Las primeras sospechas surgieron al tratarse, el lugar del supuesto accidente, de una forestal con muchas pendientes en el que resulta relativamente fácil simular un accidente. Sospechas que se confirmaron con posterioridad, cuando los peritos de la compañía de seguros aseguraron que el vehículo presentaba golpes y desperfectos en zonas que no coincidían con la descripción que el “accidentado” aportó del siniestro.

La aseguradora decidió entonces contratar los servicios de un detective privado, que poco tiempo después localizó el auténtico Audi A3 a buen recaudo en el garaje particular de su propietario.

El acusado, que responde al nombre de David D.P.S acordó con el Ministerio Fiscal una pena de dos meses de cárcel convertibles en una multa económica por intento de estafa. La condena económica fue rebajada al haber devuelto el acusado el dinero que cobró indebidamente del seguro. Además, la Fiscalía ha tenido en cuenta la tardanza de cuatro años en celebrar el juicio.

Vía: La Voz de Galicia

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