Ya queda menos para que la nueva Ley de Seguridad Vial vea la luz, y es que tras el trámite del Congreso de los Diputados, solo queda el Senado y su posterior publicación en el BOE, por lo que no está mal que nos vayamos preparando para la que se nos viene encima.

Se espera que los trámites para su aplicación estén listos en el primer trimestre de 2010 y nace con la intención de agilizar los procedimientos de notificación de las multas, aumentar la rebaja en su cuantía para quienes paguen pronto, y retoca la tabla de infracciones y su traducción en retirada de puntos.

La norma, contempla una única notificación, en lugar de las tres actuales, para reducir los trámites burocráticos y agilizar los procesos y premia el pronto pago de los infractores con un descuento del 50% en el importe de las multas, por el actual 30%.

La cuantía de las multas de tráfico se regula para evitar las interpretaciones y tendremos desde los 100 euros para las infracciones leves, 200 para las graves y 500 euros para las muy graves, si bien éstas podrán incrementarse hasta en un 30% dependiendo del peligro potencial creado y en función del criterio de la autoridad.

Si el conductor no paga ni alega en el plazo de 15 días, la sanción será firme en el plazo de un mes, y el dinero recaudado con las multas se destinará a la seguridad vial, cosa que nos parece de los más acertado de esta reforma.

Lo que es evidente es que el afán recaudatorio de la DGT, está fuera de toda duda y es que esta reforma excluye la retirada de puntos en algunas sanciones leves pero no lo hace con la cuantía económica.

Otra muestra del interés por recaudar es que si el infractor abona la multa dentro de los 15 días siguientes a su recepción, se ahorrará la mitad de la cuantía en lugar del 30% actual. Incluso podrá pagar en la propia carretera con tarjeta de crédito.

Quizás una de las novedades más polémicas es que se pone fin al margen del 10% en los radares que controlan la velocidad -conducir a 121 kilómetros por hora en autovía conllevará 100 euros de multa-,  cosa que no entendemos pues la horquilla era algo razonable para dar un margen de erro o despiste y no tener que estar más pendiente del velocímetro que de la carretera.

Aunque el exceso de velocidad será multado desde los 121 km/h en el caso de los puntos no se retirarán en autopista hasta los 151 kilómetros por hora y 71 km/h en ciudad, cosa que tampoco entendemos.

El uso de antiradares (no navegadores, que si están permitidos) será multado de manera desmesurada, con retirada de 6 puntos, una multa que ascenderá a 6000 € y la suspensión del carné durante tres meses. También serán castigados los talleres instaladores.

Hemos querido hacer un pequeño resumen de lo más importante de esta reforma que se espera para la primavera de 2010 , no obstante una vez sea aprobada por el Senado, realizaremos un repaso nuevamente de todos los aspectos.

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