Hace unos saños nos preguntábamos si sería rentable capturar CO2 del aire. No es un asuento aladí, ya que la recución del dióxido de carbono en la atmósfera es una de las preocupaciones más apremiantes a las que se enfrenta nuestro planeta. Todos lso sectores apremian a reducir las emisiones de CO2… pero puede que no sea suficiente. La solución podría estar en absorber parte del CO2 que ya se ha emitido.

Los sistemas de captura del CO2 directamente del aire llevan décadas discutiéndose. Pero siempre parecía que era un procedimiento demasiado caro para que complensase instalarlos. Ahora Carbon Engineering, después de llevar a cabo una planta piloto en los tres últimos años, ha desglosdo los costes… y parece que resulta más rentable de lo imaginado.

La imagen superior es una recreación de cómo sería una de esas plantas a pleno rendimiento. Por ahora, lo han hecho a pequeña escala. Como señala el equipo, la tecnología DAC en sí misma no es particularmente nueva. El año pasado, la empresa suiza Climeworks inauguró una de las primeras plantas comerciales cerca de Zurich, que se compone de una instalación en el techo que captura el CO2 del aire y lo conduce a un invernadero cercano.

Pero el coste de establecer este tipo de sistemas ha sido tradicionalmente considerado demasiado alto para ser económico… y viable para eliminar el carbón heredado a escala. Las estimaciones anteriores calculaban que entre 500 y 1000 dólares por tonelada métrica. El equipo de CE muestra cómo podría hacerse entre 94 y 232 dólares por tonelada.

David Keith, investigador principal del proyecto, asegura que puede lograr costos inferiores a 100 dólares por tonelada. La planta piloto se compone de una torre de enfriamiento industrial, remodelada para extraer el CO2 del aire antes de convertirlo de un gas a un sólido y de nuevo a un gas purificado.

La instalación emplea una solución de hidróxido líquido para capturar el CO2 y convertirlo en un carbonato. Luego se forma en gránulos, que a su vez se calientan en un horno industrial para producir un gas de dióxido de carbono puro. Ese gas puede formar la base de un combustible sintético. La compañía ha desarrollado un proceso llamado Air To Fuels, que utiliza la electrólisis del agua y las técnicas de síntesis de combustibles para convertir ese CO2 puro en combustibles líquidos de hidrocarburos.

Estos combustibles son compatibles con la infraestructura de transporte existente. “Nuestro combustible limpio es totalmente compatible con los motores existentes, por lo que brinda al sector del transporte una solución para reducir significativamente las emisiones, ya sea por mezcla o por uso directo”, dice Steve Oldham, CEO de Engineering. “Nuestra tecnología es escalable, flexible y demostrable”. ¿Se atreverá alguien a desarrollarla?

Vía: Joule
Fuente: Carbon EngineeringHarvard

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