Hay modelos que nacen y crecen mientras evoluciona la historia. Diseños que fueron ideados de forma concreta y que con el transcurso del tiempo fueron posicionándose de forma directa entre los usuarios. Aquellos modelos que se dirigen al público en general y que terminan siendo esencia de juventud. Este es el caso del Fiesta. Un modelo de Ford que nació en los años 70 y que, actualmente, sigue despertando interés entre los compradores.

El Ford Fiesta está completamente ligado a la historia de Ford en nuestro país. El motivo principal es que fue el primer vehículo que crearía la factoría valenciana de Almusafes. Principios de 1973. A las oficinas centrales de Ford llega un nuevo proyecto. Bobcat. El nombre final no estaba definido y lo único que estaba claro es que debía ser corto, conciso y claro. Entre la infinidad de nombres disponibles, estuvieron debatiendo entre Amigo, Bambi, Bebe, Bravo, Bolero, Cherie, Tempo, Chico, Fiesta, Forito, Metro, Pony y Sierra. ¿Cuál creéis que era el nombre que más apoyos tenía? Ni más ni menos que Bravo. Pero no pudo ser, ya que a Henry Ford II, el que más le gustaba era Fiesta. E hizo prevalecer su voluntad.

Celebración de un millón de ventas.

Tras elaboración de los primeros bocetos y las primeras controversias, el modelo de Ford llegó al mercado en 1976. Aunque un año antes, 1975, se lanzaron unas cuantas unidades para ver y analizar la reacción de los usuarios. Y esa reacción fue tal que en apenas tres años de vida, Fiesta, ya había conseguido superar el millón de unidades vendidas. Fecha exacta, 9 de enero de 1979. Seguramente el mejor cumpleaños para todos los creadores de este singular modelo. Pero hablemos de esas primeras variaciones que surgieron en cada uno de los modelos que se fueron elaborando. Entre ellos destacan, en sus primeros años, el MK I de cuatro velocidades manual, contaba con los acabados L, Guía y S. A esta debemos sumarle la versión base, Mientras que en motorizaciones de 957 cc., destacan tanto el  1.1 y el 1.3 litros. Sería para 1980 cuando se tomaría la decisión de sacar a la vente una versión deportiva. 1.3 Supersport. Pero apenas tuvo feeling con el usuario. que casi no tuvo incidencia en el mercado. Pero eso sí, fue santo y seña para su sucesor, el XR2 con motor de 1.6 litros. Agresividad pura.

Éste último modelo, el XR2, estuvo dos años circulando por el mercado. Estuvo a la espera de una nueva generación. Llegó en 1983. En ese momento nació el Fiesta con 5 velocidades y un nuevo motor CVH de 1.6 litros. Éste, a su vez, se variaría tres años más tarde. El de 1983 dispuso de distribución por cadena, mientras que el segundo modelo, 1986, con menor potencia, dispuso de distribución por correa. Por cierto, no se nos debe pasar el dato del motor diesel, de 1.6 cc., que apareció en 1984, hasta 1990. Entonces, llegaría el 1.8, que tras un año dentro del Escort, revivió en el Fiesta.

Para los años 90 Ford ya había comenzado a declinar su Fiesta para un público más juvenil, dejando a un lado al público en general. Para ello estaba Escort o el Orion.  Así que sus anuncios publicitarios comenzaron a basarse en protagonistas jóvenes, que disfrutaban de la vida y todo ello sobre su modelo estandarte, el Fiesta.

¿Y de aquí en adelante? La auténtica revolución llega después. Un cambio que analizaremos más detalladamente, tal y como se lo merece.

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