Los estilos conducción de conducción han sido objeto de debate desde las cuádrigas de romanos, y han evolucionado a lo largo de los siglos, adaptándose a los tiempos modernos. Y todos reconocemos que nos comportamos mal cuando llevamos un coche, o al menos esos eran los resultados de nuestra última encuesta sobre hábitos al volante.

Aunque nuestro estilo de conducción puede variar en función de nuestro estado de ánimo, parece cierto que la forma en que conducimos dice mucho sobre cómo somos. O al menos eso piensa la gente de Driving Ford, que ha establecido estas curiosas categorías:

  • Los avasalladores

Son almas impacientes piensan que pueden empujar a los demás hasta salirse con la suya. Son esos que se pegan a la tarsera de tu coche y dan luces para alejarte de su camino y creen que exprimir hasta la más pequeña de las grietas en el tráfico es su forma de vida.

Sus rasgos de personalidad: Intranquilos, desconsiderados, inhumanos.

  • Los cautelosos

Les encanta su coche, muchas veces más que nada en el mundo y les preocupa mucho cualquier pequeño choque con su niño. Estas personas cautelosas siempre tienen su pie en el freno y avanzan centímetro a centímetro, siguen las normas de tráfico a la perfección y un sudor frío recorre su cuerpo cada vez que deben conducir con mucho tráfico en hora punta.

Sus rasgos de personalidad: Disciplinados, posesivos con sus pertenencias.

  • Los vanidosos

Estas criaturas divinas creen firmemente que las carreteras se construyeron para nadie más que ellos. Sus coche (da igual el que sea) son mejores que cualquier superdeportivo. Se cree con derechos sobre todo y no se detiene por nada ni por nadie.

Sus rasgos de personalidad: Descarados, desconsiderados, arriesgados y aventureros.

  • Los jefes

Da igual el cargo que tengan en la vida real. En el coche tienen la cabeza sobre los hombros y saben exactamente lo que tiene que hacer en cualquier situación. No se ponen nerviosos con facilidad y no le importa un bledo lo que piensa el mundo sobre ellos.

Sus rasgos de personalidad: Orientados a la acción, enérgicos, independientes y prácticos.

  • Los ansiosos:

Siempre tienen prisa por hacer las cosas, aunque en realidad no les importa en absoluto si se llevan a cabo de manera correcta. A menudo se convierten en monstruos en hora punta y piensan que la posibilidad de salir del atasco es proporcional al número de veces que tocan el claxon. Suelen culpar a otros por la situación y buscan pelea en cualquier momento.

Sus rasgos de personalidad: Impulsivos, vagos, dramáticos y manipuladores.

  • Los de vuelta:

Son los veteranos. Ya han sido ansiosos o avasalladores y ahora se han convertido en unos seres que no tienen dudas: cuando estás detrás del volante, vale la pena mantener la calma.

Sus rasgos de personalidad: Controlados, diplomáticos, lógicos, prudentes.

  • Los soñadores:

Estos conductores suelen conducir muy bien… cuando se acuerdan de lo que están haciendo. Se dejan llevar por una canción, por una conversación en la parte trasera, una chica guapa en la calle o simplemente pensando en lo que van a cenar. No suelen suponer demasiado peligro, que a menudo pueden dar más de un susto y ocasionar atascos.

Sus rasgos de personalidad: Fácil, relajado, atento, leal y serena.

  • Los idealistas:

Para ellos, las sonrisas y la educación reducen el número de bocinazos y reduce el número de enfados de los otros conductores también. Viven para el bien de la mayoría de los días y no le importa convertirse en un moderador de tráfico si es menester. Son odiados por varios de los otros tipos de conductores.

Sus rasgos de personalidad: Apacibles, tranquilos, conciliadores.

Y tú.. ¿Qué clase de conductor eres? ¿Alguna realmente reflejan tu personalidad? ¡Comparte tus ideas en los comentarios!

Vía: Driving Ford
Foto: In da Car, Ashot Gevorkyan

2 COMENTARIOS

  1. . COMO DESARROLLAR INTELIGENCIA ESPIRITUAL
    EN LA CONDUCCION DIARIA

    Cada señalización luminosa es un acto de conciencia

    Ejemplo:

    Ceder el paso a un peatón.

    Ceder el paso a un vehículo en su incorporación.

    Poner un intermitente

    Cada vez que cedes el paso a un peatón

    o persona en la conducción estas haciendo un acto de conciencia.

    Imagina los que te pierdes en cada trayecto del día.

    Trabaja tu inteligencia para desarrollar conciencia.

    Atentamente:
    Joaquin Gorreta 55 años

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