Un cadáver aparece misteriosamente en el maletero de un flamante Mercedes-Benz 220 SE Coupe enterrado bajo tierra. Un arquitecto había cometido el asesinato y el teniente Colombo no paró de investigar hasta descubrir el cuerpo y encontrar al responsable.

Aquella popular serie norteamericana tenía millones de seguidores en todo el mundo y catapultó a la fama al actor Peter Falk. Entre sus muchos seguidores estaba José Francisco Varela, conocido por sus familiares y amigos como Cheché, un gallego que vive entre Betanzos y Oleiros (A Coruña) y al que aquel capítulo no le dejó indeferente.

José Francisco Varela con su Mercedes

Enamorado de los coches, decidió ponerse a la busca de ese Mercedes que protagonizó uno de los capitulos de Colombo, “pero sin cadáver dentro, claro”, afirma en una entrevista para La Voz de Galicia.

Después de decenas de viajes a almacenes de compraventa, un día un vecino le comentó que un hombre que resididía en Vilagarcía, tenía uno en propiedad y estaba interesado en venderlo. Y allí que se marchó Cheché.

La operación estuvo apunto de irse al trarste porque “la hija y la mujer no querían venderlo”, pero finalmente el Mercedes-Benz cambió de dueño aquella misma tarde de 1975.

Aunque se encontrara en perfecto estado, para que el vehículo tuviera un aspecto parecido al de Colombo, Cheché le cambió el color, restauró pieza por pieza e instaló un salpicadero de madera muy clásico del que se siente especialmente orgulloso.

No es el primer Mercedes que tiene en su casa y no descarta aumentar la familia; “a mi mujer le encanta el Clase B”.

Durante unos años y sin ningún tipo de remuneración Cheché prestaba su coche a las vecinos para las bodas de sus hijos aunque con el tiempo decidió retirarlo del “negocio” para poder disfrutar de él.

Ahora cuando puede viaja los fines de semana a su casa de Oleiro para disfrutar de esta reliquia por la que es mismísimo Colombo llegó a suspirar.

Vía: La Voz de Galicia

1 COMENTARIO

  1. Por un momento pensé que hablaba del coche destartalado que conducía el ínclito teniente, y venía a decir que no se trataba de un mercedes sino de un peugeot.

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