Werteloberfell es una empresa de diseño de muebles, iluminación y productos industriales basados ​​en la investigación con sede en Berlín, Alemania. Recientemente ha colaborado con un grupo de científicos de materiales en Finlandia y Francia para presentar el ESUB Tracks, un casco de bicicleta urbano inteligente y autosuficiente. No solo es mejor desde el punto de vista de la seguridad, sino también de la tecnología involucrada en su función.

Este diseño innovador incorpora funciones electrónicas para mejorar aún más la seguridad de los usuarios. Con un conjunto de células fotovoltaicas orgánicas impresas en 3D que envuelven la forma básica, la superficie del casco se utiliza para recargar las baterías que alimentan todos los componentes electrónicos destinadas a brindar una experiencia de conducción más segura. Pero, ¿por qué estos sistemas están presentes en un casco destinado a protegerte la cabeza?

Bueno, uno de los componentes que funciona con el sistema solar es una pareja de auriculares integrados en las correas de sujeción. Pero no cualquier auricular, estos son de conducción ósea. Eso quiere decir que son altavoces que funcionan enviando sonidos o vibraciones a través de los huesos del cráneo cercanos a los oídos, en lugar de dentro del oído. Esto permite al usuario del casco escuchar música sin afectar su capacidad para percibir los sonidos del mundo que lo rodea.

Los auriculares piezoeléctricos del casco de Werteloberfell, también impresos en 3D, se activan al presionar sobre las correas de cuero, mientras que una forma con un pequeño relieve asegura que la superficie del altavoz esté ligeramente presionada contra el sección de delante de los oídos de aquel que lo maneja. Estos se conectan a través de bluetooth de cualquier smartphone y transmiten el audio que deseemos sin tener que reducir la atención de los ocurrido alrededor.

El segundo sistema que funciona con el Sol es un sistema autoajustable. Vamos a explicarlo: una vez que uno se pone el casco y abrocha la hebilla debajo de la barbilla, se activa un sistema motor en la parte posterior del casco que se ajusta alrededor de la cabeza para brindar un acople verdaderamente personalizado, mientras funciona de forma totalmente automática. Además, en la parte trasera, hay un par de sensores de proximidad junto con los actuadores hápticos piezoeléctricos.

Cuando se activa un sensor porque un vehículo puede estar acercándose dentro de los límites inseguros, los actuadores hápticos se activan y comienzan a vibrar contra el cráneo del piloto, advirtiéndole del peligro que se aproxima. Otro componente ubicado en la zaga del casco es una señal de giro. Ahora, la forma en que se activa es bastante ordenada. Bajo la barbilla del usuario hay un micrófono que puede procesar comandos básicos. Este activa la señal según el comando verbal que haya configurado.

Todas las funciones eléctricas están controladas por una placa Arduino y funcionan con baterías orgánicas impresas. Todo ello contenido en una unidad ubicada en la parte inferior trasera del casco. Como último apunte, el concepto de diseño ESUB Tracks se origina en una colaboración financiada por la Unión Europea entre diseñadores y científicos de materiales, proveedores, usuarios finales y fabricantes, mejorando la seguridad y la experiencia del usuario en los viajes en bicicleta.

Fuente: Robb Report

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