El Ford Puma ST es la variante más prestacional del Ford Puma 2020, el SUV pequeño de la firma basado en la plataforma del Fiesta. Ya está en venta por un precio de 34.000 €, lo que supone un sobrecoste de más 6.000 euros respecto al Fiesta ST, un modelo gemelo en lo mecánico y muy similar en la puesta a punto.   

Bajo el capó se encuentra un motor de tres cilindros, el 1.5 Ecoboost de gasolina sobrealimentado que entrega 200 CV de potencia a 6.000 rpm y 320 Nm de par entre las 2.500 y 3.500 rpm. Sus prestaciones son buenas, ya que promete alcanzar los 100 km/h desde parado en 6,7 segundos, con una velocidad máxima de 220 km/h.

Este motor se asocia a un cambio manual de seis relaciones, que es una de las diferencias más notables respecto a algunos posibles rivales (que tampoco hay muchos). Ha habido también que colocar el propulsor sobre soportes más rígidos, montar una suspensión trasera más rígida (más incluso que la del Fiesta ST), reforzar la estabilizadora delantera y montar una trasera, exclusiva de esta variante.

Otras mejoras acordes con la naturaleza deportiva del Ford Puma ST son una nueva dirección, más directa, mayores discos de freno o las llantas de 19 pulgadas, que equipan neumáticos Michelin Pilot Sport 4S. Puede variarse el comportamiento del modelo empleando los cuatro modos de conducción. Se activan desde el volante y se denominan Normal, Eco, Sport y Circuito. Actúan sobre la respuesta del motor, inmdediatez del acelerador, dirección, controles de tracción y estabilidad (en Circuito desactiva el primero y hace al segundo más permisivo, si bien puede desconectarse a voluntad) y el sistema de escape.

Para quien todo esto no sea suficiente, Ford ofrece el Pack Performance. Por 1.000 € más suma un diferencial mecánico de deslizamiento limitado y la función Launch Control, que ayuda a realizar salidas desde parado fulgurantes (lo conocimos en la prueba del Focus ST).

Por supuesto, hay diferencias estéticas respecto a otras variantes más mundanas. Hay siete colores entre los que elegirlo, pero sin dida el Verde Mean, exclusivo de esta variante y que nos evoca invariablemente a la segunda generación del Focus RS es el más destacado. Hay también mayores tomas de aire en el forontal, donde encontramos un splitter delantero con el emblema Ford Performance o el alerón trasero mayor.

En el habitaculo lo más novedoso son los asientos Recaro, tapizados en piel y un tejido similar a la Alcantara. Hay nuevas molduras y detalles y cambia también el volante, más grueso y achatado en su base, así como la palanca del cambio. El cuadro de instrumentos también cambia de aspecto en función del modo de conducción seleccionado.

Fuente: Ford

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