Las cifras de motoristas muertos durante el perído entre 2003 a 2008 aumentó en un 98,8%, con un total de 219 fallecidos, mientras que el pasado año la cifra aumentó hasta los 244 muertos. Hasta agosto de este año el trágico balance es de 223 víctimas, o lo que es lo mismo, una media de un motorista fallecido cada 36 horas.

Con el objetivo de reducir la siniestralidad, Francisco Javier Lobato, un ingeniero español de Obras Públicas, ha desarrollado un sistema de auxilio en carretera para motoristas que según dice es capaz de reducir los índices de mortalidad entre un 33% y un 40%.

El dispositivo en cuestión realiza un aviso acústico o luminoso cuando el usuario realiza una conducción inadecuada. En caso de persistir en su actitud y producirse el accidente, el sistema realiza automáticamente una llamada a los servicios de emergencia acompañado de un mensaje donde se indican datos de interés como el nombre del accidentado, la dirección, móvil de contacto y antecedentes médicos como alergias, enfermedades, grupo sanguíneo o patologías crónicas.

“Los datos pasan a un filtro, un ‘call center’, que coordina toda la información y deja pasar un pequeño intervalo de tiempo para comprobar si el motorista contesta. Si responde y dice que todo está bien no se avisa al 112. En caso contrario, se activa la emergencia sanitaria”, asegura Francisco Javier Lobato.

Gracias a esta completa información los sanitarios podrán realizar su trabajo mucho más rápido, ganando unos minutos que a la postre pueden resultar muy valiosos para salvar la vida del accidentado.

El sistema consta de tres partes diferenciadas; un dispositivo principal instalado en la moto, un sistema luminoso acústico acoplado al salpicadero y un dispositivo electrónico que portan conductor y acompañante.

Lobato es junto con sus socios de la empresa DC Technology los dueños de los derechos de explotación del sistema para el que están buscando ubicación en Valladolid y Madrid.

Vía: El Norte de Castilla

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