El mercado de la automoción mueve mucho dinero. Tanto, que hay quienes adquieren numerosos vehículos de forma poco ortodoxa para ser vendidos en otros lares posteriormente, con el beneficio económico que ello supone. La compra y venta ilegal de coches siempre ha existido y existirá, pero, por hoy, ya hay una organización menos en nuestro país.

Bajo el marco de la operación JORMOS, la Guardia Civil ha intervenido un total de 45 vehículos sustraídos ilegalmente en Centroeuropa cuyo valor asciende a 1.450.000 euros. Todos ellos ya han pasado a disposición judicial, al igual que los 42 detenidos que conformaban la organización. Algunas de ellas a través de diferentes órdenes de detención y extradición, de acuerdo con el documento presentado por la benemérita.

Los infractores están acusados de presuntos delitos de estafa, receptación, apropiación indebida de vehículos, falsificación de documento público, oficial o mercantil, falsificación de documento privado y pertenencia a organización criminal. Para facilitar el desarrollo de las investigaciones se establecieron contactos policiales con la EUROPOL y la LKA de Austria (La Oficina Estatal de Policía Criminal), así como contactos judiciales donde se procedió al análisis e intercambio bilateral de información entre ambos países.

La operación se inició tras detectar. Durante las inspecciones que se realizan de manera periódica y aleatoria en los diferentes puntos donde se ejecuta la ITV. En la estación de la localidad madrileña de Móstoles se observó un incremento inusual e irregular de vehículos procedentes de Austria. Los agentes se percataron de que uno de los vehículos robados en el extranjero había sido matriculado en España.

De acuerdo con la investigación, los cabecillas de la organización habían creado una serie de empresas ficticias, a través de las cuales emitían la documentación necesaria para la adquisición de los vehículos de diferentes concesiones mediante contratos de leasing. Utilizaban a diferentes miembros del grupo que, mediante una compensación económica, cedían su identidad para la firma de los préstamos de financiación.

Una vez tenían los vehículos, los trasladaban por carretera hasta Madrid para iniciar los trámites de legalización. Con la tarjeta de la ITV finalizaban la matriculación en las diferentes Jefaturas de Tráfico. Para ello, en muchos de los casos, llegaban a entregar documentos de identidad compulsados por la Policía Nacional, así como facturas, contratos de compraventa y volantes de empadronamiento del Ayuntamiento de Madrid falsos.

Por el momento, la operación continúa abierta, por lo que no se descartan más detenciones de personas a las que les constan varias órdenes de arresto y extradición por la Fiscalía de Austria.

Fuente: Guardia Civil

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