El Iso Grifo GL Series II fue la versión mejorada del Iso Grifo GL, un automóvil desarrollado por Giotto Bizzarini, el padre del Ferrari 250 GTO, con un cuerpo diseñado por Giorgetto Giugiaro, para muchos el mejor diseñador de automóviles del siglo XX.

Sólo los muy muy ricos pueden comprar ahora un Ferrari GTO. Cuando una de las pocas unidades fabricadas sale a subasta, se vende por más de 50 millones de dólares. Para quienes tienen algo de dinero (no poco, pero no tanto) para gastarse en un coche clásico, el Iso Grifo GL puede ser una opción muy interesante. Sobre todo para quienes vivan en América ya que la mecánica que lo mueve es muy conocida en los talleres norteamericanos.

Con Iso pasa un poco como con Lamborghini. Si a alguien le hubiesen dicho en la década de 1950, que Iso iba a fabricar coches para rivalizar con Ferrari en menos de diez años, le tacharían de loco. Se trataba de un fabricante de neveras, pero pronto pasó a fabricar motos y ciclomotores de pequeña cilindrada tras la Segunda Guerra Mundial. Poco después se lanzaría con los coches, empezando por el Iso Isetta, que se licenció a otros fabricantes (sí, de ahí viene el BMW Isetta, que vendió más de 130.000 unidades en Alemania).

Iso fue fundado por Renzo Rivolta, cuyo sueño era construir coches deportivos de alto rendimiento. La oportunidad le llegó a principios de la década de 1960. Reunió a uno de los mejores equipos de la época, incluidos Giotto Bizzarini y Giorgetto Giugiaro con Bertone, para crear el Iso Rivolta IR 300. Lo mostraron al mundo en el Salón del Automóvil de Turín en 1962 y tuvo éxito (relativo, pero pemritió desarrollar más modelos).

En lugar de gastarse una fortuna en desarrollar un motor propio, Iso apostó por montar V8 estadounidenses. Cómo sino enfrentarse a colosos como Ferrari, Jaguar, Lamborghini o Aston Martin desde cero. No fue una decisión novedosa. Otros fabricantes ya habían empleado esos bloques, fiables por su sencillez mecánica y muy potentes y se habían visto en modelos como el Shelby Cobra, Sunbeam Tiger, Apollo 3500 GT, Jensen Interceptor…

 

Tras el Iso Rivolta IR 300, la compañía lanzó otros modelos. El más detacado, el Iso Grifo, el coche más icónico de la empresa. La primera versión se lanzó en 1965 con V8 de 5.4 litros Chevrolet que ofrecía entre 350 y 400 CV, acoplado a una transmisión de 4 velocidades Borg-Warner. Este motor se actualizaría al V8 de 7.0 litros, antes de ser cambiado por última vez al venerable Ford 351.

Con su diseño arrebatador, buen manejo, notable potencia y un lujoso interior, el Iso Grifo GL fue un fuerte competidor para sus rivales italianos. Fue la crisis del petróleo la que, como a otros deportivos gastones, dilapidó sus ventas y la compañía cerró. Hubo variios intentos deresucitar la compañía en los últimos años, pero no han acabado de cuajar.

Para ilustrar este artículo hemos empleado las imágenes de un Iso Grifo GL Series II de 1973, uno de los últimos modelos, equipado con el motor Ford 351 Cleveland V8, del que sólo se fabricaron 37 unidades. Es por eso que cuenta con su famoso capó elevado, desarrollado para permitir la instalación de V8 más grandes que los originales. El automóvil también tiene los faros emergentes originales, llantas de aleación… y un interior de cuero marrón que casa a las mil maravillas con la carrocería blanca, la combinación original.

En la casa de subastas, donde esperan que se venda por una cantidad entre 210.000 y 250.000 euros, destacan que es un coche usable durante todo el año, al contar con aire acondicionado y dirección asistida. Y no se ha movido demasidado, ya que se entregó nuevo en Alemania y se cree que ha permanecido allí desde entonces.

Fuente: RM Sotheby’s
Galería de fotos: Dirk de Jager, cortesía de RM Sotheby’s

Ver galeria (29 fotos)

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta