Los avances en materia de seguridad al volante continuan a buen ritmo en búsqueda de soluciones eficientes para cubrir las necesidades al volante.

Utilizado desde hace años en la aviación, la caja negra llega ahora a los automóviles aunque probablemente no resistan una colisión totalmente destructiva o un incendio.

Bautizado como Car Angel, su desarrollo y comercialización es responsabilidad de la compañia Naical, especializada en productos electrónicos para el automóvil, el hogar y el tiempo libre.

El dispositivo graba toda la información posible en los momentos previos a un accidente con el objetivo de que el contenido pueda ser utilizado por las autoridades para esclarecer lo sucedido.

En la actualidad su presencia en los automóviles es escasa ya que no existe una homologación oficial al respecto y su validez en un juicio depende de cada caso y sobretodo de cada juez.

El Car Angel incluye un sistema capaz de almacenar la posición en coordenadas sobre el mapa y las rutas seguidas, además de las funciones propias de un tacógrado que permite conocer cuando se ha estado conduciendo o descansando. La cámara se activa al detectar un movimiento anómalo del vehículo, gracias a un acelerómetro que lleva incorporado.

Los datos, protegidos por una contraseña, quedan almacenados en una memoria interna de alta capacidad, además de copiarse automáticamente a una tarjeta convencional de memoria SD. La instalación del dispositivo, en la parte superior del parabrisas, es muy sencilla.

Su utilización puede ser especialmente beneficiosa para empresas con grandes flotas de vehículos, como empresas de alquiler, taxis, camiones o autobuses. Además de en caso de accidente, los datos recogidos pueden también ser utilizados para optimizar rutas o comprobar la habilidad al volante de los conductores y el cumplimiento de las normas viales.

Vía: RTVE.es

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