Daimler, la casa matriz de Mercedes-Benz, abarca productos que van desde vehículos urbanos, hasta grandes camiones e incluso limusinas blindadas, como la del líder norcoreano Kim Jong Un. La venta de artículos de lujo está prohibida en Corea del Norte, así que las alarmas han saltado. Desde Daimler defienden que no tienen “la menor idea” de dónde han salido dichas limusinas.

Con sede en Stuttgart, Alemania, Daimler es una de las compañías automotrices más grandes y prestigiosas del mundo. No solo destaca por ser un gran proveedor de vehículos de alta gama bajo el sello de Mercedes-Benz, sino que también es el productor mundial número uno de camiones de más de seis toneladas. Este gigante multinacional ofrece vehículos y servicios en casi todo el mundo. Corea del Norte, sin embargo, no está en su agenda de clientes.

A Kim no le gusta pasar desapercibido, y bien es sabido por todos que la discreción y la humildad no son precisamente sus puntos más fuertes. Con motivo de hacer una cordial visita a Vladimir Putin, Kim tenía dos limusinas esperándolo en la estación rusa de Vladivostok: un Mercedes S 600 Pullman Guard y un Maybach S 62. Se cree que el primero de ellos también fue usado para sus cumbres con Donald Trump en Singapur en junio del pasado año y en Hanoi en febrero.

La venta de artículos de lujo, incluidas las limusinas, está prohibida por las sanciones de la ONU destinadas a presionar a Corea del Norte para que abandone sus armas nucleares. “No tenemos la menor idea de cómo se entregaron esos vehículos a Corea del Norte”, dijo la portavoz de Daimler, Silke Mockert, en una respuesta por escrito a un informe de Associated Press.

“Para Daimler, la correcta exportación de productos de conformidad con la ley es un principio fundamental de una actividad empresarial responsable”, añadió. Desde la propia casa defienden que no existen relaciones comerciales con Corea del Norte desde hace más de 15 años y que cumple estrictamente con los embargos de Estados Unidos y la Unión Europea.

De igual manera, también admite que no puede controlar todos los productos que se venden bajo su marca: “Para evitar entregas a Corea del Norte y a cualquiera de sus embajadas en todo el mundo, Daimler ha implementado un proceso de control de exportación integral. Las ventas de vehículos por parte de terceros, especialmente de vehículos usados, están fuera de nuestro control y responsabilidad”, aclaró Mockert.

La capacidad de Kim para obtener las limusinas de todos modos es un buen ejemplo de cuán porosas tienden a ser las sanciones internacionales. De acuerdo con Daimler, las limusinas Pullman de Mercedes-Benz ofrecen a sus pasajeros “un entorno bien equipado para reuniones discretas”. Además, ofrece un nivel de protección VR9 en toda la superficie y pesa la nada desdeñable cifra de 5,1 toneladas. Igual de astronómico es su precio, superando el millón y medio de euros.

Fuente: Associated Press, Daily Mail

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