El Lister Chevrolet de 1959 es uno de esos coches históricos de los que la mayoría de nosotros no hemos oído hablar jamás (y me incluyo). Su llamativo diseño fue obra de Frank Costin, uno de los diseñadores de automóviles más subestimado del siglo pasado. Veamos un poco su historia.

Europa. Años 50 del siglo XX. Un sinfín de pilotos privados fabricaban sus propios coches para triunfar en competición (con mayor o menor suerte, claro). Brian Lister era uno de ellos. Tenía dinero y a principios de la década de los 50, construyó su primer coche MG, con la asistencia de Don Moore y Archie Scott-Brown. Sus éxitos le llevaron a alcanzar un acuerdo financiero con Shell/BP y con Jaguar, que debía suministrar motores para un coche que debería batirse el cobre en el Mundial de coches deportivos. El resultado fue el Lister Jaguar, basado en el D-Type, con carrocería de aluminio pero al que le costaba mantener el tipo ante los Ferrari y Aston Martin de la çepoca.

Fue entonces cuando entró en escena Frank Costin, uno de los mayores especialistas en carrocerías deportivas y creador de la maravilla que ves en estas fotos. La base mecánica era americana, con un motor Chevrolet V8 de 4.6 litros que rendía 436 CV, transmisión manual de cuatro velocidades, eje trasero de Dion y frenos de disco Girling en las cuatro ruedas. Se convirtió enseguida en el coche a batir, y barrieron en el Campeonato SCCA en 1958 y 1959.

A pesar de esos éxitos, pronto serían superados por otros fabricantes, más aptos técnicamente, como Cooper. La producción de estos maravillosos coches finalizó en 1959. Solamente se fabricaron 50, de los cuales apenas 16 montaban ese propulsor Chevrolet.

Casi olvidado durante décadas, la fama del coche ha tomado fuelle últimamente. Las pocas unidades que han sobrevivido a la dura vida en la pista de carreras se están empezando a cotizar mucho. Muchísimo. Y la prueba es este Lister Chevrolet, con chasis BHL127, suministrado en 1959 a Chuck Howard y Tracy Bird para que compitiesen en pistas como Road America y  Elkhart Lake.

Pero, además de la línea, destaca sobremanera el rendimiento espectacular del vehículo, gracias a su motor de 436 CV y su carrocería super ligera. Ha ganado a Shelby Cobras y Jaguar Type E en carreras de clásicos, y el Sussex Trophy en dos ocasiones. En la última década, este coche ha logrado 34 podios en algunas de las carreras más prestigiosas del mundo, incluyendo el el mejor crono por vuelta para un coche de los años 50 en Oulton Park, Goodwood y Spa.

Esta unidad en concreto pasó a manos de Jim Mullen, y la documentación de la década de 1970 indica que fue aprobado por el Sports Car Club of America Vintage. No mucho tiempo después, viajó a Inglaterra y fue propiedad de Barry Simpson y David Clark, y más tarde llegó Walter Becker, de Suiza. En algún momento, el coche fue recarrozado con su actual estilo de carrocería nudosa.

Este Lister-Chevrolet está valorado en unos 500.000 dólares. El coche ha tenido un renacimiento en los últimos tiempos, después de haber sido restaurado en el invierno de 2008 por el Estudio de Diseño de Ingeniería de Mark Lewis, en Inglaterra. ¿Te parece muy caro? Sin duda. Pero tener en el garaje uno de los coches más prestacionales y superiores aerodinámicamente de los años 50 no tiene precio… Y humillar a los rivales en la pista, tampoco. Ya envidiamos a alguien: Al afortunado que se lo lleve en la subasta de Arizona (EE.UU.) el próximo 18 de enero.

Fuente: RM Auctions
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