Mercedes está en el proceso de convertir su patio de recreo ubicado en Immendingen, Alemania, en un centro de desarrollo para tecnologías futuras, es decir, coches eléctricos y autónomos. Conocido como el Centro de Pruebas y Tecnología de Mercedes-Benz, abarca cerca de 520 hectáreas e incluye docenas de pistas, cuyos diseños fueron ejecutados por Hermann Tilke, autor de algunos circuitos de Fórmula 1.

Después de tres años y medio de construcción, el Centro de Pruebas y Tecnología de Immendingen abrió sus puertas de forma oficial en septiembre de 2018. La localidad de Immendingen se encuentra en el estado de Baden-Württemberg, a 130 kilómetros al sur de Stuttgart y 40 kilómetros al norte de Radolfzell, en el lago de Constanza. Será el nuevo hogar donde las futuras tecnologías de la marca tendrán más de 30 tramos de pruebas y evaluación.

Entre ellas existen diferentes tipos de carreteras y señales que se encuentran en todo el mundo para garantizar que los sistemas de conducción autónoma de Mercedes se puedan probar en múltiples regiones. Los ejemplos de los tipos de vías incluyen caminos de paso empinados y estrechos como en los Alpes, carreteras anchas y de varios carriles como en América del Norte, y el tráfico tedioso de detenciones y salidas como en las principales ciudades europeas.

“Muchas situaciones de tráfico pueden simularse de manera realista en el área de pruebas”, dijo Reiner Imdahl, quien supervisa las instalaciones. “Se puede calcular mucho a través de un ordenador, pero al final las pruebas de manejo en carreteras apropiadas son indispensables… repetidamente encontramos que la realidad siempre tiene sorpresas que el ordenador no ha considerado”.

Para la prueba de sistemas de conducción parcial y totalmente automatizados, hay un módulo dedicado que abarca 100.000 metros cuadrados que Mercedes ha apodado “Bertha”, en honor a la esposa de Karl Benz, el inventor del automóvil. Aquí, Mercedes también está probando nuevas comunicaciones de coche a coche y de coche a infraestructura que muchas empresas ven como un requisito a la hora de implementar sistemas automáticos fiables.

Por otro lado, también existe un espacio de 1,5 kilómetros que simula carreteras urbanas con varios cruces para probar los sistemas de asistencia a la conducción, la comunicación entre automóviles y la conducción autónoma en condiciones reales, aunque tampoco se abandonan las condiciones de seguridad en autopista. Junto a él, otro tramo ha sido diseñado para probar la durabilidad del automóvil a través de carreteras irregulares que desafían la integridad de todas las piezas.

Mercedes está trabajando con BMW en el desarrollo de vehículos autónomos. Los dos gigantes alemanes unieron fuerzas en febrero, y en julio confirmaron que pretenden tener coches con capacidad de conducción autónoma de Nivel 4 a la venta para 2024. Eso significa que la máquina puede operar sin conductor en determinadas condiciones y puede detenerse de manera segura en caso de que el piloto no recupere el control fuera de esas condiciones.

Fuente: Daimler
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