La última creación del departamento especial de Mercedes está basado en el recién presentado CLS Shooting Brake, la versión más práctica y familiar de la berlina cupé de la que hereda el nombre.

Agora, esta versión Station Wagon se pone deportiva. Al lujo, practicidad y espacio del Shooting Brake se añade ahora una dinámica mejorada. En esta versión AMG, el principal protagonista es el motor 5.5 V8 biturbo de 525 CV, capaz de lanzar al coche a 100 km/h en 4,4 segundos desde parado.

A las características de lujo, practicidad y espacio se añade ahora la potencia y deportividad con la que impregna AMG a todos los modelos que pasan por sus manos. Con una imagen esbelta y dinámica, la carrocería recibe nuevos componentes que afilan la estética y nos advierten que no nos encontramos ante un CLS Shooting Brake cualquiera.

El frontal está dominado por una parrilla y capó de nuevo diseño y un paragolpes con tres entradas de aire laterales que refrigeran frenos y motor. Los pasos de rueda han sido ensanchados para incrementar las vías y alojar nuevas llantas de aleación ligeras en de 19 pulgadas con medidas 255/35 en el eje delantero y 285/30 traseros. En la zaga, las cuatro salidas del sistema de escape deportivo encuentran su sitio en un nuevo difusor trasero.

Pero el plato estrella se aloja bajo el capó. El 5.5 V8 biturbo, con 525 CV y 700 Nm de par, convierten al Mercedes CLS 63 AMG Shooting Brake en uno de los familiares más rápidos del mercado. Así los 100 km/h, como decíamos, caen en sólo 4,4 segundos y la velocidad, limitada a 250 km/h, se acercaría a los 300 si no se limitase.

La caja de cambios automática es la conocida Speedshift MCT de 7 velocidades y que cuenta con cuatro modos de funcionamiento. El consumo homologado se queda en 10,1 litros a los 100, cifra muy correcta para la caballería disponible  y que se logra gracias a elementos como el Start & Stop y al modo ECO.

Para digerir bien toda la potencia y par del propulsor biturbo, al aumento de vías se añade un nuevo equipo de frenos con discos perforados de 360 milímetros de diámetro en el eje anterior así como la suspensión deportiva AMG Ride Control con tres modos de actuación y que incluye modificaciones en las caídas delantera y trasera para hacerlo más estable y seguro.

En el interior se respira el ambiente de lujo y calidad de la marca de la estrella con ligeros detalles que lo diferencian del resto de versiones. Algunos de ellos son los asientos deportivos AMG en cuero Nappa, las molduras en fibra de carbono o  el volante y la instrumentación específica con cronómetro. Siempre podemos completarlo con extras como un sistema de sonido firmado por Bang & Olufsen de 1200 vatios, nuevos tapizados y materiales e incluso el suelo del maletero, que alcanza los 1.500 litros, en madera color cereza.

Y a quien todo esto le parezca poco, AMG también ofrece un kit de frenos carbocerámicos, diferencial trasero autoblocante, llantas de 19 pulgadas de aleación forjadas más ligeras  y elementos en fibra de carbono para el exterior.

Además, como “fin de fiesta”, está la versión limitada Edition 1, que alcanza los 557 CV y 800 Nm de par.

Galería de fotos del Mercedes CLS 63 AMG Shooting Brake:

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