Cuando los niños no son disciplinados por sus padres, pueden suceder cosas desastrosas. Una pareja ha sido demandada porque su hijo de tan solo tres años ha rayado una decena de coches de un concesionario Audi de China. Ajenamente a las buenas intenciones del joven asiático, su padre va a tener que desembolsar varios miles euros.

Las noticias locales informan que el niño logró ser muy creativo sobre una serie de vehículos nuevos mientras los padres se hallaban en medio de una compra dentro de la sala de exposición. Según los informes, el niño usó una pequeña piedra para garabatear en la pintura y la chapa de los coches de Audi. La gracieta del chavalín afectó a un total de 10 vehículos entre los turismos y SUV del fabricante alemán.

El escenario de mal rato (para ambas partes) tuvo lugar en Guilin, China, y aunque la mayoría de los modelos dañados no se incluyeron en el informe de noticias, sí menciona que algunos de los vehículos afectados incluían un Audi Q3 y un nuevo Q8, cuyos precios comienzan en 36.370 y 82.610 euros en España. Las mediciones tomadas por el concesionario muestran que algunos de los rasguños fueron de hasta 10 centímetros y, en la mayoría de los casos, más de uno por coche.

Inicialmente, el concesionario exigió casi 25.700 euros a los padres para compensarlos por los daños. El concesionario defendió que los coches ya no podían comercializarse como “nuevos” y tendrían que venderse a un precio reducido, a pesar de les darán una capa de pintura. Pero la gerencia también afirmó que ocultar el trabajo reparación a los futuros compradores podría representar un riesgo de responsabilidad, ya que todos los daños y/o reparaciones deben ejecutarse en el establecimiento de venta.

Debido a que los padres y el concesionario no pudieron llegar a un acuerdo por los daños, el Tribunal Popular del Distrito de Lingui de la ciudad de Guilin se involucró en el asunto. La disputa se resolvió finalmente con la orden judicial de que los padres paguen al concesionario 8.989 euros, un número que, aunque menor que la suma original, parece que será difícil de digerir para los padres. Imagina que vas a por un coche, y acabas con una multa.

El juez les recordó a los padres que sus explicaciones para las acciones del niño, tales como “el niño aún es pequeño” y “él aún no es sensato”, no son excusas para evitar la responsabilidad legal. En cambio, se les animó a usar esto como una lección para fortalecer el manejo de su hijo y enseñarle a cuidar sus pertenencias. Este es un buen recordatorio para que los padres siempre estén pendientes de sus hijos, que nunca pasa nada hasta que ocurre.

Fuente: 7 News

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta