Muchas han sido las protestas de los motoristas y también de los conductores de coches por el peligro que los guardarraíles ocasionan ante un accidente de tráfico.

Y es que una caida trás un accidente de tráfico y un impacto con estos guardarraíles provoca en la mayor parte de los casos  amputaciones y golpes de fatal desenlace.

Desde distintas asociaciones se le ha reclamado al gobierno que tome cartas en el asunto, pero la falta de una solución adecuada está demorando la situación, aunque parece que de la mano de la empresa española Vialtech ha llegado el final de los guardarraíles asesinos o por lo menos parece la solución más cercana de las planteadas hasta ahora.

Vialtech es una empresa española dedicada a la construcción de elementos relacionados con la seguridad vial  y es quien ha patentado el Railbag. Este nuevo sistema de protección está homologado para soportar el impacto de un hombre de más de 85 kilos a una velocidad de 60 Km/h.

La ventaja de estos protectores es que no es necesario retirar ningúna parte de los actuales protectores, ya que se  adaptan a la perfección, son moldeables, su instalación es sencilla y sus costes de mantenimiento nulos, además de ser apto para todo tipo de carreteras y estar homologado.

Otra de las ventajas es su coste, ya que “tan solo” supone 17 € por metro, cuando el resto de modelos supera los 30 €. Aún así se necesitaría un presupuesto de más de 2,7 millones de euros para cubrir los 160.000 kilómetros de guardarraíles que existen actualmente en las carreteras españolas

Los primeros metros de Railbag ya velan por la seguridad de los motociclistas en Zaragoza, concretamente en la avenida Alcalde Gómez Laguna y la compañía se encuentra inmersa en la elaboración de la nueva normativa de guardarraíles que deberá aprobarse antes de 2011.

1 COMENTARIO

  1. Un comentario sobre el coste de instalar el Railbag: cubrir 160.000 Km (160.000.000 m, o sea ciento sesenta millones de metros) costaría 2.720.000.000 euros (dos mil setecientos veinte millones de euros) en lugar de 2,7 millones. Me sigue pareciendo una cifra ridícula cuando de salvar la vida de motoristas se trata, pero esta es la cifra real, mil veces superior a la apuntada en el artículo. No estaría de más un poco de atención y rigor a la hora de hacer estos cálculos elementales.

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