Hace justo un cuarto de siglo que el sector de los seguros en España decidieron poner fin a las largas esperas que la gente sufía para poder reparar el coche después de un accidente. Su respuesta fueron los Convenios de indemnización directa (Cide), para aquellos siniestros

Los Cide permiten a los conductores poder reparar sus vehículos sin esperar a que se determine quién es el culpable, a que la aseguradora perite los daños y a que esta misma autorice la reparación de los vehículos, como sucedía antes de 1988. Antes, el conductor debía comunicar a su compañía el parte de siniestro. Hasta que esta información no llegaba a las dos aseguradoras, no podía empezar la tramitación del mismo. Después, y antes de reparar el vehículo, había que determinar qué conductor tuvo la culpa para que su compañía peritase los daños y autorizase la reparación del o de los vehículos. Esto podía demorar la reparación entre dos y tres meses desde el accidente leve.

El parte amistoso supuso un importante cambio y un mayor nivel de satisfacción de los conductores con las compañías de seguros ya que su vehículo era reparado con prontitud. Las aseguradoras se encargaban de los gastos y más tarde veían entre ellas cómo se había producido el accidente y la compensación que acordaban entre ellas. Es interesante en este sentido saber cómo rellenar un parte amistoso de accidente.

Dos años después de la creación del CIDE, en 1990, este convenio se perfeccionó incluyendo también aquellos siniestros en los que no hubiera parte amistoso para empezar a gestionar mediante ASCIDE el conjunto de accidentes de tráfico por colisión directa entre dos vehículos.

En 2012, las entidades aseguradoras se compensaron 1.300 millones de euros entre pagos y cobros a través del sistema CICOS de gestión automatizada de los expedientes. Hoy en día, los beneficios de los convenios se han generalizado al conjunto de los cerca de 1,8 millones de accidentes con daños materiales que se tramitan cada año en España. Además de una mejora para el cliente y también para la gestión aseguradora, estos convenios, especialmente sus mecanismos de resolución de conflictos, facilitan enormemente a la solución amistosa de los conflictos, lo que evita la judicialización de los mismos y por tanto contribuyen a un mejor funcionamiento de la Justicia.

El 93% de los 1,5 millones de accidentes gestionados de forma directa el año pasado se resolvió de manera automática. En el resto de los casos, cuando no se firma el parte amistoso o cuando no hay coincidencia en la causa del accidente, el propio sistema establece un mecanismo rápido de resolución de conflictos, de tal manera que en una media de siete días desde el inicio de la reclamación, los asegurados perjudicados reciben la indemnización por los daños de su vehículo.

Fuente: EP

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