Aunque escape de toda lógica, esto ha sucedido en la localidad de Steeple Aston, en el condado de Oxfordshire (Reino Unido). Algunas de las carreteras de esta zona presentaban un estado bastante nefasto, con un buen número de baches y socavones. Ante la pasividad de las autoridades al no solventar el problema, los vecinos tomaron una decisión muy original y llevaron a cabo esta protesta tan llamativa.

En Oxfordshire es bastante común que haya lluvias y en los baches se formaban charcos. Lo que se hizo fue llenar estos agujeros con patitos de goma, exactamente el mismo tipo de juguete que podría utilizar cualquier niño en su bañera. Los patitos habían sido utilizados previamente en un evento benéfico y fueron cedidos por el propio concejal, Martin Lipson, para este uso. El resultado fue más que satisfactorio, pues consiguieron llamar la atención de todo el mundo.

Con esa sensación de que los patos se está dando un baño en los charcos se consiguió que los coches se pararan ante los baches y que la gente de Steeple Aston celebraran la acción. Pero lo más importante es que las autoridades escucharon sus plegarias. Unos meses más tarde, se cerró la carretera temporalmente y se procedió a arreglar todos esos socavones que atormentaban a los vecinos y causaban desperfectos en sus coches.

El condado de Oxforshire en principio dijo que no lo consideraba un problema para la seguridad de los ciudadanos, aunque sí reconocían el pobre estado del asfalto. Finalmente lo arreglaron y dieron una alegría a gente como John Adriaanse, de 73 años, que ya había sufrido en sus carnes el efecto de los socavones. Uno de ellos le causó una caída con hematoma en la pierna incluido. Por suerte, eso no volverá a pasar.

Fuente – BBC / Fotos – Helen Wright

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