Logo de Noticias Coches
Peugeot_RCZ_R_02
Gonzalo Yllera

Peugeot RCZ R: la versión más poderosa del coupé francés

La presencia del esperado Peugeot RCZ R en el cada vez más mediático Goodwood Festival of Speed supone solamente un mero aperitivo, pues su presentación oficial se reserva para después del verano, en el mes de septiembre, en el Salón de Frankfurt.

Peugeot Sport, la misma división de la firma francesa que se ha encargado de poner en marcha el exitoso proyecto de Pikes Peak, con Sébastien Loeb, del que os hemos mantenido puntualmente informados, ha sido quien ha “retocado” la versión más potente hasta ahora conocida del Peugeot RCZ para otorgarle ese “plus” de deportividad que muchos clientes demandaban y que se ve reflejada en la sigla “R” final que acompaña la denominación del modelo.

Tomando como base el Peugeot RCZ 1.6 THP 200 CV los especialistas de la “firma del león” han llevado a cabo un concienzudo trabajo, como lo demuestra el hecho de que el motor de apenas 1.598 centímetros cúbicos de cilindrada ha sido fuertemente potenciado hasta alcanzar los 270 CV a 6.000 rpm (partiendo de los 200 CV entre 5.500 y 6.800 rpm), o el par motor alcance una cota máxima de 330 Nm entre 1.900 y 5.500 rpm (en lugar de los 275 Nm entre 1.700 y 4.500 rpm del propulsor anteriormente citado). Se trata de un claro ejemplo de hasta donde pueden llegar las tendencias actuales en el diseño de propulsores de reducida cilindrada, pero “ayudados” por un turbocompresor tipo Twin Scroll (es lo que se conoce como “downsizing”). Para no llevarnos ningún “susto” el bloque motor ha sido reforzado mediante un tratamiento específico, con el fin de superar sin problemas la carga extra de trabajo. El colector de escape es totalmente nuevo, herencia directa de la competición, con la misión específica de mejorar el flujo de gases que salen del motor.

Gracias a ello esta versión más radical es capaz de alcanzar una velocidad máxima de 250 km/h (limitada electrónicamente), de acelerar de 0 a 100 km/h en 5,9 segundos o recorrer los 1.000 metros, con salida parada, en apenas 25,4 segundos, cifras de auténtico deportivo de “campanillas”. Además todo ello lo consigue con un consumo medio ponderado de tan solo 6,3 litros/100 km o unas emisiones de CO2 de 145 g/km.

Para llevarlo a cabo también se han optimizado aspectos tan importantes como la aerodinámica, gracias a un nuevo alerón trasero que genera más apoyo y favorece la estabilidad a alta velocidad, o el peso, para lo que se han rediseñado algunas piezas específicas, con lo que se consigue un ahorro total de hasta 17 kg, y que la tara final se quede en unos excelentes 1.280 kg, lo que supone que la relación peso/potencia sea de sólo 4,7 kg/CV.

El aspecto exterior no varía sustancialmente de lo ya conocido, pero hay multitud de pequeños detalles y mejoras que contribuyen a otorgarle ese pretendido carácter más deportivo. Nos referimos, por ejemplo, a los pilares y al propio techo, pintados en negro, al igual que los espejos de las puertas; a la suspensión rebajada en 10 mm o a las nuevas llantas de 19 pulgadas, que montan unos adherentes neumáticos más deportivos, en medidas 235/40 R19. En el interior de dichas llantas se alojan ahora frenos sobredimensionados, acordes a las mayores prestaciones, con las pinzas en rojo firmadas por Peugeot Sport. También destaca el anteriormente mencionado alerón trasero de mayores proporciones, que se integra perfectamente en la parte posterior, al igual que el difusor inferior donde se ubican las salidas dobles de escape, que dejan respirar mejor al potenciado propulsor.

En la parte delantera las diferencias son más sutiles y se limitan a los faros oscurecidos, al logo de Peugeot en rojo en la parrilla delantera y a la consabida “R” que figura junto al anterior.

Si todo lo anterior no se mostrara suficiente, existe la posibilidad de elegir entre 4 colores exclusivos: Rojo Erythrée, Negro Perla Nera, Gris Sidobre y Blanco Opale.

Una vez se accede al interior se continúa con ese ambiente deportivo ya visto en el exterior. Los asientos son de nuevo diseño, similares a un bacquet de competición, por lo que sujetan mucho mejor el cuerpo cuando de una conducción deportiva se trata. Están forrados en una mezcla de cuero negro y Alcántara (lo que además permite que no resbalen), con pespuntes de hilo rojo y la letra “R” presidiendo el respaldo. Tanto el conjunto del salpicadero como la consola central están realizados en plástico acolchado de buena calidad, con finos detalles en rojo, lo cual también contribuye a imbuirnos en un ambiente de lo más “racing”. De similares características deportivas son también los paneles de las puertas o el volante forrado de cuero. Adicionalmente destacan algunos detalles en aluminio como el pomo de la palanca de cambios o el logo que preside la zona central de la consola.

Si nos ponemos en marcha se aprecia el trabajo realizado por los ingenieros no sólo en el motor, sino en las suspensiones, con nuevos amortiguadores, muelles más rígidos o una barra estabilizadora más gruesa. A ello hay que sumar (en la época de los programas del ESP que simulan el efecto de un diferencial) un auténtico diferencial Torsen de deslizamiento limitado que mejora sustancialmente la motricidad a la salida de las curvas más cerradas.

A la hora de detener a este deportivo los frenos han de cumplir su papel sin ningún tipo de desfallecimiento. Para ello, como hemos mencionado más arriba, se ha sobredimensionado todo el conjunto con discos delanteros flotantes de 380 mm de diámetro y 32 mm de grosor, montados sobre soportes de aluminio, acompañados por pinzas fijas de cuatro pistones, pintadas en rojo, que proporcionan una mayor rigidez y tacto permitiéndole, por ejemplo, detenerse desde los 130 km/h en algo menos de 61 metros.

El precio final no ha sido confirmado y por lo tanto deberemos esperar aún unos meses, hasta finales de este año o principios del próximo, para conocerlo con exactitud.

Galería de imágenes:

  • deportivo
  • Peugeot
  • Peugeot RCZ