El año pasado ya hice una solicitud similar a SS.MM los Reyes Magos de Oriente pero, lamentablemente, cayó en saco roto (o se rompió el saco, no lo sé…). Es muy posible que no me comportara como se esperaba de mí (seguro que mi mujer lo corrobora…), pero yo no tengo conciencia de ello.

¿Nos encontramos en un simulador o subidos en nuestro deportivo favorito?
¿Nos encontramos en un simulador o subidos en nuestro deportivo favorito?

En vista del poco éxito obtenido he decidido cambiar de estrategia y dirigir mi misiva este año a Papá Noel. Si en aquella ocasión rogué porque me trajeran el BMW 1 Series M Coupé, el pequeño representante de la afamada saga M del fabricante alemán, ahora no voy a pedir ningún coche…. ¡los voy a pedir TODOS!.

¡Sí, sí! ¡No penséis que estoy loco o que se me han subido a la cabeza las copas posteriores a la cena de empresa!. Me explico: No es que vaya a pedir todos los modelos del mercado, cosa casi imposible (excepto para algún que otro jeque árabe o multimillonario ruso…), sino que lo voy a hacer “virtualmente”. Se trata del mejor simulador de conducción que conozco (quitando los de los equipos de F-1) que se pueda comprar con dinero e instalar en tu propio domicilio. Estoy hablando del CXC Motion Pro II Simulator.

Es el verdadero sueño de todo “quemadillo”, pues permite disfrutar de los excelentes juegos de última generación, disponibles para todo tipo de consolas y ordenadores, con un realismo tal, que en muchas ocasiones tendremos serias dudas de si nos encontramos al volante de nuestro deportivo favorito, o en el salón de nuestra casa.

Por supuesto se trata de mucho más que un asiento y un volante que vibran frente a una pantalla de considerables dimensiones. Este simulador emplea tecnología muy avanzada, con sofisticados servomotores de actuación rápida, que reproducen fielmente los movimientos y sensaciones que se “sufren” a bordo de un vehículo. Han sido necesarios más de dos años de desarrollo y la colaboración de pilotos profesionales, de diversas especialidades, para su optimización y correcta puesta a punto.

El CXC Motion Pro II Simulator es totalmente configurable, pudiendo elegir entre diferentes opciones
El CXC Motion Pro II Simulator es totalmente configurable, pudiendo elegir entre diferentes opciones

Otros simuladores del mercado también emplean sistemas asistidos de movimiento, pero en este caso, interactúan con el resto de tecnologías empleadas (audio, vídeo, sensación de resistencia al movimiento, vibraciones, etc) para de esta forma obtener lo más parecido a una experiencia real de conducción.

El simulador es totalmente configurable por el futuro “propietario-piloto”, pudiendo elegir entre la pantalla “de serie” o un conjunto de ellas para conformar una completa combinación panorámica; un tablero de mandos avanzado, un sistema de frenos con “feedback” (al igual que el volante); diversas opciones de cajas de velocidades (manual, secuencial o con levas tras el volante); la estructura del asiento en fibra de carbono, o el recubrimiento del tablero en alcántara; un sistema para tensar los cinturones de arnés en función de si aceleramos o frenamos, e incluso hasta un servicio de instalación en el propio domicilio, configuración y mantenimiento… ¿alguien da más?

¿El precio?. Bueno, aquí llegamos a uno de sus principales escollos (sobre todo para los que no tenemos dinero), pero todo parece indicar que vale cada euro (en este caso dólar) que cuesta. El precio base son 32.000 dólares y de ahí para arriba, hasta llegar a más de 65.000, en función de a donde estemos dispuestos a llegar…

Así que ya sabéis, a portarse bien durante todo un añito, a cumplir con lo que os mande “la contraria” (o “el contrario”) y a ahorrar como cosacos, para poder disfrutar de la segunda mejor cosa que se puede hacer con la luz apagada…

Pero vamos a dejar las palabras a un lado y os ruego que observéis detenidamente los vídeos de esta maravilla:

Incluso Lewis Hamilton lo ha probado:

Vía CXC Simulations

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