Abriendo paso con una entrada de un famoso personaje de la televisión humorística nacional, BMW nos acaba de presentar su nuevo modelo. Es eléctrico y muy veloz, tanto como para ir a más de 300 km/h. Sin embargo, no es tan práctico como cualquier otro vehículo de la gama del fabricante alemán: no tiene maletero y tan solo es válido para acoger a una persona, porque lo que BMW nos trae aquí es un traje aéreo.

Todo comenzó en Salzburgo en 2017, cuando la idea de un traje con alas así apareció en la mente de Peter Salzmann. Si no te resulta familiar, te diré que Salzmann es un loco piloto especializado en subir al pico de la montaña más alto que pueda encontrar, y saltar luego al vacío abriendo los brazos y las piernas y rezando por no golpear nada en el camino hacia abajo. Todo ello por supuesto mientras los niveles de adrenalina en la sangre se disparan a unos máximos que, para la gran mayoría, tal vez sea un tanto excesivo.

Según Salzmann, se le ocurrió la idea mientras desarrollaba trajes para paracaidismo y salto base: “En una atmósfera relajada una noche después de un día de pruebas, lanzamos muchas ideas sobre cómo podríamos mejorar el rendimiento. Uno de ellos era un motor de apoyo, y es una idea que no podía dejar de lado. Encontré la idea de poder saltar desde mi montaña local usando el traje aéreo y aterrizar en mi jardín. Rápidamente se me ocurrió la idea de un impulsor, una hélice encerrada por una carcasa en forma de anillo o tubo”.

Sin embargo, un motor convencional o de combustión no era una opción para el de Austria. “La sustentabilidad es muy importante para mí, y algo con lo que trato de vivir mi vida diaria”, declara Salzmann. “Disfruto de la naturaleza desde el aire y desde el suelo, por eso mi objetivo es seguir constantemente el camino de la sostenibilidad, incluso en lo que respecta a la movilidad. Gracias en gran parte al apoyo de BMW i, el progreso en la electrificación ha hecho posible mi sueño”, añadió.

El módulo de propulsión y el traje aéreo eléctrico de diseño igualmente asociado se desarrolló en cooperación con el departamento “i” de BMW, Designworks y Salzmann. El resultado es un paquete de almacenamiento de energía que ofrece una conducción extremadamente potente en un conjunto que es compacto y ligero; todo queda integrado en el frente con los pesos en el medio. El resultado final es una experiencia de vuelo única a través de una unidad que ha sido bautizada como Electrified Wingsuit by BMW i.

Diseñado para permitir velocidades más elevadas y mayores tiempos de vuelo, este traje de alas de cero emisiones cuenta con dos propulsores de fibra de carbono, cada uno alimentado por un motor eléctrico de 10 CV (7,5 kW). Los impulsores giran, aproximadamente, a una velocidad de 25.000 rpm, y pueden mantenerse operativos durante unos cinco minutos gracias a una batería (de potencia y capacidad de desconocida) y todo el sistema que cuelga de la parte delantera del traje a la altura del pecho.

Antes de salir a la naturaleza, todo el traje fue probado en el Centro de Pruebas Aerodinámicas de BMW Group en Múnich, Alemania. Pero una vez puesto en marcha, lograr un mejor vuelo de planeo constante para cubrir distancias más largas era un objetivo primordial. Tras la activación, el piloto experimenta una aceleración inmediata que le permite volar a velocidades de más de 300 km/h. Si no estas convencido de lo emocionante que puede llegar a ser, te invito a echar un vistazo a la documentación audiovisual.

Para el vuelo inaugural del traje aéreo electrificado, Salzmann voló en helicóptero junto con otros dos pilotos sobre las cimas de las montañas austriacas, a 3.000 metros de altura. Después del salto, los tres volaron en formación en dirección a un macizo montañoso. Con la ayuda del propulsor eléctrico, Salzmann aceleró más rápido y pudo cruzar la cima en un vuelo empinado. Después de una curva más, se encontró con ellos planeando alrededor de la montaña, abriendo finalmente sus paracaídas para aterrizar en el destino acordado.

Tras su exitoso estreno, Peter Salzmann y los expertos de BMW i y Designworks continúan el trabajo de desarrollo del primer traje de alas con motor eléctrico del mundo. El austriaco está convencido de que la tecnología de propulsión de cero emisiones dibujará el futuro, no sólo en la carretera, sino también en el aire. Para él, el proyecto de BMW i demuestra claramente que algunas posibilidades, que hasta ahora eran inimaginables, pueden hacerse realidad gracias a la movilidad eléctrica.

Fuente: BMW

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