De coches se ha hablado mucho y muy variado. Tanto es así, que el cine tampoco se ha querido quedar atrás. Y nos ha ofrecido auténticas joyas de la conducción como protagonistas absolutos de muchos proyectos cinematográficos. Podríamos decir que el automóvil ya es parte de la historia del cine.

Pero hagamos un breve repaso por los modelos que más nos impactaron. ¿Quién no se acuerda de los Mini Cooper S, en la película “Italian Job” (2003)? Los protagonistas fundamentales del robo que realizan los actores de la película son, sin lugar a dudas, esas cuatro ruedas infernales que se escabullen con una facilidad absoluta.

Eso sí, si de escabullirse se trata, no hay mejor modelo para eso que  el Cadillac Mbulance de 1959. Estamos ante el mítico Cazafantasmas (“Ghostsbusters”). Es el modelo que utilizan nuestros héroes para atrapar a los espectros. En él, con sus aparatosos sistemas de búsqueda eran capaces de amedrentar a cualquier alma fantasmagórica.

Otros dos modelos interesantes para nombrar en este pequeño listado son el clásico Dodge Monaco del año 1974. Si no os acordáis, estamos ante el coche policía de los Blues Brothers. Todo un vehículo a la altura de la justicia.  Mientras que George Lucas, apostaba por un Ford coupé de 1932 para llevar a cabo una historia cotidiana, un grupo de adolescentes en una de sus últimas noches de verano: “American Graffiti”.
01-1975-amc-pacer-xY es que el coche ha sido protagonista de muchas películas y muy variadas. Ahí tenemos la referencia de “Wayne’s world”, un grupo heavy con su propio programa musical y con un AMC Pacer de 1976. Sin lugar a dudas, lo mejor de la película, el coche. Por él, vale la pena sentarse a ver esta película.

Aunque seguramente, a los amantes de los coches, lo que más nos guste sea las auténticas persecuciones en esas películas de acción. Para ello, no debemos olvidarnos de “Bullitt”. Una espectacular escena central de persecución por el centro de la magnífica San Francisco. El protagonista indiscutible, un Ford Mustang GT 390 Fastback. Una de las escenas de persecución de mayor calado de coches en el cine.

Pero no creáis que sólo los actores se repartan por diferentes proyectos, también los modelos de coches pueden repetir protagonismo. El encargado de ello es el Aston Martin DBS de “Goldfinger” que aparecería en  el proyecto “Operación Trueno” y, que después, hará una doble aparición tanto en GoldenEye como en Casino Royale(2006).

Y como en cualquier mención, una marca que no puede fallar nunca es Ferrari. En este caso, un Ferrari 250 GT, en la película “Ferris Bueller’s Day Off”. ¿Quién no ha soñado con recorrer kilómetros y kilómetros con un Ferrari en nuestros pies? El cine siempre ayuda a aumentar nuestra imaginación.

Antes de terminar no me gustaría hacerlo sin mencionar al Pontiac Trans Am de la película “Smokey and the Bandit”. Aunque, para poner punto final no haya mejor modelo que el Batmóvil o el coche fantástico, “Knight Rider”. Dos modelos inolvidables y que fueron capaces de enamorarnos desde el primer minuto en pantalla.

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