Un grupo de investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), pertenecientes al Instituto CMT-Motores Térmicos, han participado en el desarrollo de un nuevo motor diésel de bajo consumo y elevada eficiencia. Además, reduce las emisiones de partículas contaminantes en más de un 80% en comparación con los límites legales actuales.

Este nuevo motor es el resultado de 36 meses (octubre de 2016) de desarrollo bajo el denominado proyecto Dieper. La iniciativa ha sido encabezada por la multinacional austriaca AVL, especializada en sistemas de propulsión, y en el que compañías como Renault, Iveco, Fiat, Continental, Bosch y Siemens, así como prestigiosos centros internacionales de investigación como IFP Energies Nouvelles y el Istituto Motori, han participado.

“El objetivo del proyecto era buscar la combinación óptima de soluciones innovadoras y reales que pudieran estar disponibles a corto plazo, integrando así nuevas tecnologías que permitan enfrentar los nuevos desafíos de la movilidad vial”, ha mencionado Jesús Benajes, profesor e investigador en el Instituto CMT, y coordinador de la parte del proyecto vinculada a los procesos termo-fluidodinámicos dentro del mundo del motor.

Los investigadores del Instituto CMT-Motores Térmicos de la UPV Jaime Martín y Jesús Benajes, con los vehículos demostradores del proyecto Dieper, en una imagen difundida por la UPV.

Lo más interesante de este propulsor es que para su gestación se han utilizado herramientas que ya se emplean hoy en día, como la compresión variable, la mejora de la gestión térmica y el desarrollo de nuevos filtros de partículas. Es decir, en un corto plazo se podrían desarrollar estos motores a gran escala. Con esta tecnología no solo se reduce el consumo de combustible, sino también las partículas menores de 23 nanómetros emitidas por el tubo de escape.

Durante la presentación del proyecto en Graz, Austria, se llevaron dos vehículos de demostración para realizar simulaciones de conducción en condiciones reales. Uno de ellos se encargaba de representar estas situaciones en los futuros segmentos D y E, mientras que el segundo aludía a un vehículo comercial ligero destinado al transporte de mercancías. El encargado de reproducir el comportamiento del motor a través de una simulación por ordenador ha sido Jaime Martín, profesor e investigador de la CMT.

“Uno de los principales desafíos es optimizar el funcionamiento de todos los sistemas del motor en diferentes situaciones de conducción. Los sistemas de post-tratamiento que reducen las emisiones son muy sensibles, por ejemplo, a la temperatura de los gases de escape, que cambia mucho si se conduce por ciudad o por autopista. Debemos asegurar un óptimo funcionamiento de todos los dispositivos en cualquier carretera, condiciones meteorológicas y tipos de conducción”, explica Martín.

El objetivo del proyecto Dieper es desarrollar sistemas de propulsión a través de mecánicas diésel y tecnologías de post-tratamiento de emisiones para vehículos de tamaño medio y grande, así como para los comerciales de hasta 3.500 kilos. La idea es mejorar los límites fijados por la normativa actual de emisiones –Euro 6– en condiciones reales. En futuro donde la electrificación será norma, parece que aún queda margen para desarrollar motores térmicos más eficientes.

Las conclusiones del trabajo se presentaron en la Conferencia europea Resultados de la investigación del transporte por carretera en proyectos H2020, organizada por el departamento de Investigación e Innovación de la Comisión Europea. Si el proyecto continúa hacia buen puerto, podríamos ver esta tecnología en los vehículos de producción.

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