Desde el primer momento que la firma de Wolfsburgo había decidido dado a conocer esta séptima generación del Volkswagen Golf, los más acérrimos seguidores estaban esperando como “agua de mayo” (nunca mejor dicho) al modelo más carismático de la saga: el Golf GTI. Y es que si cualquier producto salido de sus cadenas de producción es sinónimo de calidad y distinción, si además lleva el apellido GTI, entonces hay que sumarle términos tales como deportividad o exclusividad.

Puede que la descripción anterior parezca exagerada, y que, al fin y al cabo, no deja de ser un modelo compacto, pero si tenemos en cuenta que desde el año 1.976 (fecha de lanzamiento de la primera entrega) se han fabricado casi 1,9 millones de unidades de Golf GTI, entonces nos daremos cuenta, sin lugar a dudas, que tanta gente no puede estar equivocada.

Lo más curioso de esta séptima entrega es que por vez primera estará disponible en dos versiones con diferente nivel de potencia:

Por un lado tenemos el Golf GTI “normal” que utiliza un motor de gasolina de 4 cilindros, de 1.984 centímetros cúbicos de cilindrada, alimentado mediante inyección directa TSI y sobrealimentado mediante turbocompresor, para entregar una potencia máxima de 220 CV entre 4.500 y 6.200 rpm, mientras que el par motor es de 350 Nm entre 1.500 y 4.400 rpm. Si equipa el cambio manual de 6 velocidades se permite acelerar de 0 a 100 km/h en 6,5 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 246 km/h (244 km/h con el cambio DSG de 6 relaciones), todo ello con un consumo medio ponderado de 6 litros cada 100 km (6,4 con DSG) y unas emisiones de CO2 de tan solo 139 g/km (148 g/km con DSG).

Pero se ha desarrollado, además, una versión más evolucionada, denominada Golf GTI “Performance”, que empleando idéntico propulsor va un poco más allá a nivel prestacional, aumentando su potencia hasta los 230 CV entre 4.700 y 6.200 rpm y manteniendo el par máximo en los 350 Nm entre 1.500 y 4.600 rpm. Si monta el cambio manual de 6 relaciones acelera de 0 a 100 km/h en 6,4 segundos y logra una velocidad máxima de 250 km/h (248 km/h con DSG), mientras que el consumo medio no se ve afectado y sigue siendo de 6 litros cada 100 km (6,4 con DSG), al igual que las emisiones de CO2 que se mantienen en los 139 g/km (149 g/km con DSG).

El renovado Golf GTI equipa un chasis deportivo optimizado, acorde a sus mejoradas prestaciones, que rebaja en 15 mm la altura de las versiones menos potentes, ayudado por el bloqueo electrónico del diferencial XDS+, una evolución del ya conocido XDS de la anterior generación, que no es sino una función adicional del control de estabilidad (ESC). Mientras que el Golf GTI Performance utiliza un más evolucionado diferencial delantero de deslizamiento limitado, desarrollado específicamente para esta versión, que ofrece entre otras ventajas un bloqueo que puede ser variable de forma electrónica, actuando conjuntamente con el resto de ayudas electrónicas como el ESC, el EDS y el XDS+ para conseguir transmitir toda la potencia del motor al asfalto sin pérdidas apreciables de tracción.

Ambas versiones disponen de la función ESC Sport que permite desconectar momentáneamente las ayudas al efectuar una conducción más radical. En primer lugar se puede desactivar el sistema antideslizamiento (ASR) y si así lo deseamos también podríamos pasar el control electrónico de estabilidad ESC a un modo más permisivo. Esta séptima entrega del Golf GTI dispone de forma opcional de una evolución del sistema de suspensión adaptativa electrónica DCC, con tres modos de conducción: “Comfort”, “Normal” y “Sport”, que pueden seleccionarse desde la pantalla táctil de la consola central.

Por lo que al nivel estético se refiere, esta versión GTI se beneficia de un diseño mucho más agresivo, con multitud de aditamentos aerodinámicos que le impiden pasar desapercibido, como los nuevos paragolpes (delantero y trasero), las rejillas en “nido de abeja”, el pequeño alerón del techo, la doble salida cromada del tubo de escape o las preciosas llantas disponibles tanto en 17 como en 18 y en 19 pulgadas de diámetro. El Golf GTI Performance se distingue además por la presencia del logo GTI en las pinzas de freno delanteras que muerden unos discos de mayores dimensiones (de 340 mm de diámetro y ventilados, al igual que los posteriores de 310 mm)

Pero esta diferenciación también tiene lugar en el interior, donde no podía faltar, los asientos deportivos con la mítica tapicería de cuadros “Clark” (similar a la empleada por el modelo original, hace 37 años), que opcionalmente pueden servirse con los laterales y los reposacabezas en Alcantara, o el pomo de la palanca de cambios con la bola de golf, además de pedales de aluminio, un volante de 3 radios, etc.

Según la información facilitada por la filial española de la marca, el equipamiento para nuestro país será muy completo, contando de serie con elementos tales como los faros Bi-Xenon Plus con Luz Diurna tipo LED, faros antiniebla de LED, al igual que los grupos ópticos traseros o la iluminación de la matrícula. También se incluirán alarma antirrobo, además de un completo sistema de audio, con Radio CD y 8 altavoces, controlado por la pantalla táctil de la consola central, ordenador de a bordo Premium, sensores de aparcamiento o frenos de mayores dimensiones.

Los precios para España de estas versiones partirán de los 31.010 euros del Golf GTI 2.0 TSI 220 CV y de los 32.830 euros si se monta el cambio DSG de doble embrague y 6 velocidades, mientras que el Golf GTI Performance 2.0 TSI 230CV sale por un precio de 32.710 euros que, sinceramente nos parecen muy competitivos y que pueden poner en serios apuros a algún que otro modelo del mismo segmento y que no es, ni mucho menos, tan glamuroso…

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