El quad experimentó hace ya varios años un boom en nuestro país que propició que muchos de nosotros nos planteásemos adquirir este “juguete”.

Si bien este tipo de vehículos se han ganado la enemistad de diversos colectivos debido a su alta peligrosidad, lo cierto es que tomando las medidas correctas y con conciencia puede ser muy divertido.

No obstante, el quad del que vamos a hablar hoy, obra del francés Ludovic Lazareth, nos ha roto todos los moldes.

Si estás familiarizado con el nombre de este señor, es porque se trata de uno de los preparadores más sorprendentes de la actualidad. Una especie de sastre punk cuyas obras por encargo alcanzan como poco las seis cifras y siempre acaban en boca de todos.

Es por eso, que este quad de nombre Lazareth Wazuma V8M no ha pasado para nada desapercibido. Y menos con una producción de 10 ultra exclusiva unidades cuyo precio ronda los 200.000 euros.

Atento a sus prestaciones. Para empezar cuenta con un motor de 460 CV,  en concreto, un motor Maserati V8 de 4,7 litros.

Del nombre se deduce por tanto sus 8 cilindros en V, siendo el nombre de Wazuma derivado del diseño de las ruedas con forma de W. Así mismo, se vale de seis velocidades automáticas que gracias a la dirección asistida garantizan una mayor estabilidad del vehículo.

El sistema de suspensión, obra de TFX Suspension Technology es lo suficientemente avanzado para que en sintonía con los frenos de disco con pinzas en las ruedas delanteras y traseras sea posible frenar con total seguridad. Algo que no es baladí teniendo en cuenta que pesa 500 kilos.

Para un mayor agarre al terreno resultan cruciales unos excelentes neumáticos. En este caso, unas ruedas a medida obra de OZ Racing de 18 pulgadas, con llantas Michelin.

Dada la envergadura del cuadriciclo, en él pueden circular un piloto y un pasajero que no irán demasiado incómodos teniendo en cuenta que los asientos están cubiertos en cuero tipo Alcantara de la casa francesa Lelievre.

Una obra de ingeniería artesanal cuya fabricación en un pequeño centro de la localidad francesa de Annecy-le-Vieux nos confirma aquello de que “en un mundo de cuerdos, los locos marcan la diferencia”.

Fuente: Fuera de Serie

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta