Yanmar, con sede en Osaka, Japón, tiene a los motores diésel industriales como la piedra angular de su razón de ser. Como proveedor de propulsores pequeños y grandes, maquinaria, equipos de construcción, máquinas herramientas y componentes, las operaciones comerciales globales de Yanmar abarcan siete dominios. Pero la tecnología avanza continuamente, y el hidrógeno como combustible se posiciona como una alternativa al diésel y la gasolina.

La compañía ha firmado un memorando de entendimiento con Toyota Motor Corporation para desarrollar un sistema de celda de combustible de hidrógeno para aplicaciones marítimas basado en componentes del sistema de celda de combustible de hidrógeno, incluyendo los depósitos de hidrógeno de alta presión del Mirai. Yanmar ha manifestado su intención de llevar las celdas de combustible de hidrógeno a embarcaciones costeras y de trabajo en puertos, con posibilidad de expandirse en un futuro.

Con el fin de realizar un módulo fácilmente instalable en un rango de crucero superior, Yanmar tiene como objetivo instalar el sistema de celdas de combustible marítimo en su propio barco y comenzar una prueba de demostración real para fines de 2020. Como parte de un memorando de entendimiento (MOU), Toyota suministrará la mayor parte del tren motriz del Mirai, mientras que Yanmar construirá la carcasa que alojará a un grupo pasajeros para demostrar y probar el potencial marino de esta tecnología.

En marzo de 2018, Yanmar y Toyota ya completaron una investigación conjunta sobre un barco de pila de combustible. Fue utilizado por un consorcio formado por la propia Yanmar, el Instituto Nacional de Investigación Marítima de Japón (NMRI) y la Asociación de Investigación de Tecnología de Buques de Japón (JSTRA). El Ministerio de Tierras, Infraestructura, Transporte y Turismo (MLIT) estudiará el desarrollo de pautas de seguridad para barcos movidos con celdas de combustible de hidrógeno.

Además, la compañía planea expandir la tecnología para una variedad de aplicaciones e implementaciones. Hasta la fecha, Yanmar ha abordado con éxito las diversas demandas regionales para las regulaciones de control de emisiones mediante el desarrollo de motores de combustible dual y diésel cada vez más limpios. El próximo desafío es no depender de combustibles fósiles, algo que casa de forma acorde con los inicios de la empresa, quien consiguió hacer el primer motor diésel de tamaño compacto en 1933.

Con Japón y Corea del Sur inclinándose hacia el hidrógeno como el combustible del futuro, tiene sentido seguir estudiando sus capacidades. Si bien las baterías aún parecen la mejor solución para crear coches más limpios, el hidrógeno aún puede ver su apogeo en la marina y la aviación, donde parece tener mucho potencial. El hidrógeno ofrece una densidad de energía mucho mayor que las baterías de litio, lo que permite a los fabricantes desarrollar vehículos de largo alcance sin emisiones locales.

Fuente: Yanmar

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