A principios de este año conocimos el nuevo Citroën C3 2017. Se trata nada menos que de la tercera generación de este utilitario, que se ha reinventado por completo para ofrecer algo totalmente diferente a los líderes del segmento en España, los Seat Ibiza y Volkswagen Polo que, precisamente, se renuevan también este año.

El Citroën C3 es un coche que siempre ha tenido una gran acogida entre el público europeo. Desde su lanzamiento en 2002 han vendido nada menos que 3,5 millones de unidades. Se trata de un coche con un claro enfoque urbano, dirigido sobre todo a familias jóvenes.

Para conocerlo mejor acudimos a las nuevas instalaciones de Santogal en Mahadahonda, donde su equipo comercial nos contó los pormenores de la pequeña gran revolución que ha tenido el C3.

Obviamente, el salto estético es notable. Dio la casualidad que nuestra unidad de pruebas que pudimos disfrutar durante una mañana estaba aparcada en la misma puerta del concesionario junto a una de las últimas unidades matriculadas del Citroën C3 2013. Obviamente, las diferencias son muchas y vamos a conocerlas mejor. Os dejamos pues el resumen de la prueba y nuestra opinión.

Exterior

El Citroën C3 2017 bebe del diseño del prototipo Citroën Technospace, que en 2013 anticipó las líneas a seguir de los siguientes lanzamientos de la firma, comenzando por el C4 Picasso y siguiendo por el C4 Cactus, del que toma también ese aire de vehículo “desenfadado”. El coche, sin ser un SUV, sí tiene una imagen más de crossover que le sienta realmente bien.

Sus dimensiones exteriores muestran que es 5 cm más largo, 2 cm más ancho y 4 cm más bajo que la generación precedente. Eso lo deja en 3.996 mm de longitud, 1.749 mm de ancho y 1.474 mm de altura.

En el frontal, muy elevado, destacan las ópticas delanteras divididas, con las luces diurnas y los intermitentes en el lugar más alto, unidas por los chevrones. En la parte inferior están las ópticas principales y los bajos cuentan con una protección de plástico que acaba por vincularlo con los crossover. Entre ellas surgen los faros antiniebla, enmarcados con una carcasa en color rojo que resulta muy llamativa.

En la vista lateral descubrimos una línea alta de cintura, que deja un espacio acristalado pequeño. De nuevo un guiño a todos esos SUV que han asaltado las carreteras… y también los pasos de rueda protegidos por plásticos. En un coche de claro enfoque urbano no podían faltar los Airbump, esas protecciones de “aire” en los laterales que estrenó el C4 Cactus. No son tan grandes como en este y su diseño puede personalizarse (se trata de un equipamiento opcional, más estético que funcional). Las llantas de 17 pulgadas que ves en las imágenes se encuentran también en el catálogo del C4 Cactus.

El techo, con un caída menos envolvente que en generaciones anteriores lo que le confiere una forma menos redondeada), puede ir en contraste como en nuestra unidad (puede elegirse entre tres colores). Descansa sobre los montantes negros del parabrisas y arcos traseros, para conseguir esa sensación de techo flotante tan de moda en la actualidad.

En la zaga se juega con las formas cuadradas de los farosy de nuevo con unas enormes protecciones plásticas en la parte inferior que da mayor sensación de altura.

¿Lo mejor de todo? Que el nuevo Citroën C3 es muy polifacético. Además de los nueve colores para la carrocería, puede contar con Airbumps o solicitarse sin ellos (siempre en color oscuro pero con un detalle en el color del techo), poner el techo en contraste… Hay pues hasta 36 posibles acabados estéticos, más o menos atrevidos.

Interior

El Citroën C3 2017 es llamativo y rompedor por fuera… y tambiçen por dentro. Todo está en el lugar que esperas (no es tan caótico como el C4 Cactus en este sentido) y cuenta con numerosos detalles que le da un aspecto muy fresco, como la forma de los aireadores o los tiradores de las puertas. Un toque de color, como el que rodea la franja del salpicadero, aporta más frescura todavía.

En cuanto al espacio disponible, es realmente bueno para las dimesiones exteriores del coche. Es más que suficiente para que cuatro personas viajen cómodamente, dos delante en unos amplios butacones (que no sujetan demasiado bien el cuerpo, todo sea dicho) y otras dos detrás, que no tendrán demasiados porblemas de altura ni de espacio para las piernas a no ser que sean muy altas. Y ojo al “tercer” asiento en estas plazas, pues esa plaza central es bastante cómoda, si bien no es tan larga como las laterales.

Para el cuadro de mandos optan por un cuadro de mandos analógico, sencillo de leer y con una pantalla central retroiluminada en blanca donde se muestra la información del ordenador de a bordo. El volante es amplio y cuenta con algunos botones para controlar el sistema de infoentretenimiento.

En nuestro acabado este sistema de información y entretenimiento tiene su centro neurálgico en una pantalla táctil de 7 pulgadas, de un manejo bastante sencillo. Lo único que no me ha convencido es su ubicación, demasiado baja y que obliga a desviar la vista de la carretera, y que integra los mandos de la climatización, por lo que también hay que desviar la vista para controlarla.

Quizá el punto más desfavorable para tratarse de un coche urbano son los pocos huecos para dejar objetos. Cuenta, eso sí, con una amplísima guantera y generosas bolsas en las puertas, pero no con espacios muy amplios donde dejar un móvil o la cartera (apenas uno muy angosto ante el cambio de marchas, de acceso limitado además porque ahí se encuentran los reposabotellas).

Maletero

El maletero cubica 300 litros, exactamente los mismos que la anterior generación del modelo, y algo que lo sitúa entre los mejores del segmento. La altura del borde de carga es bastante elevada, lo que dificulta un poco cagar objetos pesados.

Si se precisa de mayor capacidad siempre es posible abatir los respaldos de los asientos traseros, que están divididos en dos partes (1/3 y 2/3). La superficie que queda no es completamente plana, ya que se forma un escalón cuando los respaldos están abatidos.

Equipamiento

La unidad que tenemos entre manos tiene el acabado Shine, el más completo de los tres que conforman la gama inicial. Tras preguntar a los comerciales de Santogal sobre cómo configura el público, nos cuenta que la gran mayoría se decanta por el Feel, que suma al Live (demasiado básico en nuestra opinión), los faros antiniebla, aire acondicionado, radio Bluetooth USB, exteriores eléctricos y calefactables, luces LED diurnas delanteras, pasos de rueda con protectores en negro…

La terminación Shine mejora la apariencia con el techo bitono, los Airbump, llantas de aluminio de 16 pulgadas, retrovisores y carcasas de los antiniebla a juego, lunas traseras tintadas… Dentro contaremos con volante de cuero, elevalunas eléctricos delanteros y traseros, climatizador automático, Citroën Connect Radio (Pantalla táctil 7’’ + Mirror Screen, con cámara de visi), retrovisor interior electrocromo, encendido automático de luces, sensor de lluvia, ayuda al estacionamiento trasero…

Y sí, contaba con un elemento extra muy novedoso, la ConnectedCAM, una cámara a bordo que toma imágenes de lo que ocurre, que guarda durante 30 minutos en su disco duro. Cuenta con un botón (de mala ergonomía, situado en la propia cámara bajo el retrovisor, con la que toma una foto (o vídeo, si se mantiene pulsado el botón) y la pasa al móvil, donde te has tenido que descargar previamente una aplicación.

Todo muy sencillo y que no solamente sirve para el “postureo” en redes sociales, sino que, si el coche desacelera de forma brusca, guarda los últimos 90 segundos de imágenes, que pueden ser útiles para demostrar la inocencia en un siniestro, por ejemplo. Cuesta 300 euros y no, imprescindible no es, ni cómoda de usar, pero como experimento la verdad es que es interesante.

Motor

El Nuevo C3 dispone de motorizaciones de gasolina PureTech de 68 CV (a todas luces escaso), 82 y 110 (Stop & Start). Estas dos últimas son sin duda las que nos parecen más adecuadas.

Nuestra unidad contaba con el BlueHDi 100, el 1.6 litros diésel más potente de la gama que será el más conveniente para quienes realicen muchos kilómetros al año, pues promete consumos muy bajos… y en recorridos mixtos (con abundante ciudad) es muy sencillo encontrarse con consumos del entorno de los 4,5 l/100 km, en esta pequeña toma de contacto que hemos tenido (homologa 3,7 l/100 km, una cifra muy buena).

Por debajo queda el BlueHDI de 75 CV, pero con el más potente no será complicado afrontar viajes algo más largos cargado. Sus prestaciones son más que correctas, ya que  además de esos 100 CV a 3.750 rpm (con un par máximo de 254 Nm a 1.750 rpm. Es capaz de alcanzar los 185 km/h y acelerar de 0 a 100 km/h en 10,6 segundos.

No se trata de números espectaculares, pero sí correctos. Lo más agradable es lo silencioso que resulta este propulsor en prácticamente todo el rango de revoluciones.

Comportamiento

Citroën se ha preocupado siempre a lo largo de su historia por la comodidad de marcha. Y en este coche no se ha olvidado. El programa Citroën Advanced Comfort se centra en esos aspectos, principalmente en la suspensión, que filtran de maravilla todas las irrgularidades del piso, y los asientos. A cambio, hay un ligero balanceo en curva, ya que el coche, aunque sirva de base del C3 WRC, no busca precisamente la efectividad y alta velocidad en el paso por curva.

Es en ciudad donde saca a relucir todos sus encantos. Se muestra ágil con una dirección muy asistida y que al mismo tiempo es bastante directa, por lo que no precisa de demasiado movimiento de volante para moverse entre el tráfico.

 

El motor es bastante vivaz, que se mueve mejor por encima de las 1.500 vueltas y, a partir de las 2.000 rpm ya muestra de lo que es capaz. Asociado a una caja de cambios manual de cinco relaciones, sus desarrollos son largos, con un escalonamiento adecuado y consumos muy ajustados, como contábamos antes y poco rumoroso.

Opinión coches.com

Citroën ha decidido seguir un camino diferente a la mayoría en el segmento B. Mientras muchos apuestan por un toque de deportividad y buen hacer en curvas, apuesta por uno de sus grandes valores, la comodidad de marcha.

Arriesgan también con una apuesta estética arriesgada y diferenciada, que a mi modo de ver está más lograda que en el C4 Cactus, al tiempo que permite una amplia personalización. Tampoco olvida equipamiento y la conectividad, con un sistema multimedia con tecnología Mirror Link o la novedosa ConnectedCam. Profesionales como los que encontrarás en Santogal te guiarán en el proceso de elegir todos los elementos y combinaciones posibles.

El apartado mecánico está bien cubierto, con propulsores de potencia adecuada (quizá el básico de gasolina se quede algo corto) y con consumos comedidos en los diésel. Y por unos precios contenidos, sobre todo cuando ves los descuentos del Citroën C3, perfetco como segundo coche en el hogar, atarctivo para los jóvenes. Y el público lo ha recibido con los brazos abiertos.

Citroën C3 2017
7.3 Nota
Lo mejor
  • Amplitud interior y maletero amplio
  • Confort de marcha muy notable, motor diésel refinado y frugal
  • Diseño muy personalizable
Lo peor
  • Acabados básicos no tan atractivos estéticamente
  • No demasiado preciso en conducción ágil por zonas de curvas
  • Pocos huecos para dejar objetos
Diseño8
Habitabilidad7.5
Acabados6.5
Maletero7
Equipamiento7
Motor7.5
Comportamiento7
Calidad Precio7.5

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