La gran novedad de este año en la gama del diamante ha sido, sin lugar a dudas, el Mitsubishi Eclipse Cross 2018. Todavía esperamos poder probar este nuevo SUV de la firma, que viene a completar la oferta de todocaminos de la firma, que está bastante actualizada.

Y es que si el pasado ejercicio se renovó por completo el Mitsubishi Outlander 2016, este año ha sido el elegido para renovar al gran éxito de la firma, el Mitsubishi ASX 2017. Ya habíamos tenido con él una breve toma de contacto en el que conocimos los retoques exteriores a los que se vio sometido, con los que el modelo que sostuvo a la marca de los diamantes durante los años mças complicados de la crisis economica.

El ASX (siglas que significan Active Sport Crossover) nació hace nada menos que 26 años, en 1991, como RVR. En origen se trataba de un monovolumen compacto (puedes ver fotos), pero desde la marca supieron ver antes que la mayoría que el futuro era SUV y por ello supieron cambiar para su tercera generación de rumbo, hace ahora siete años.

Gracias a la unión con PSA (Citroën y Peugeot por aquel entonces), nacía uno de los más exitososo SUV compactos en Europa. El Mitsubishi ASX ha tenido unos cuántos cambios desde entonces, pero sin duda el más profundo y significativo es el de este 2017. Es posible que la integración en la alianza Nissan-Renault de frutos nuevos a medio palzo, pero por el momento continúa siendo un producto bastante apetecible, sobre todo esta versión que tenemos entre manos y que te animamos a descubrir más en profundidad.

Exterior

Hay coches que saben envejecer bien. La clave es que las líneas principales sean sencillas y agraden a la mayoría, sin estridencias… claro que será difícil también que enamoren de un primer vistazo.  Ese es el caso del Mitsubishi ASX, puesto que en lo básico conserva el mismo diseño que les llevó al éxito.

Los cambios se han centrado en el frontal. Se ha abandonado la parrilla tipo jet fighter que coronaba la parte delantera del modelo inicial para adoptar el Dynamic Shield que conocemos en el Outlander… y que quizá no queda tan fino en este modelo tan pequeño. Ese “escudo dinámico· lo forman dos rayos cromados bajo las ópticas (que no varían su diseño, algo extraño tras un restyling) y que enmarcan el logotipo de los tres diamantes de la firma japonesa.

Estos cambios en el paragolpes delantero han supuesto que el coche gane 10 milímetros de longitud, hasta los 4.355 mm. No hay variaciones en otras cotas. Mude 1.810 mm de anchura y 1.640 mm de altura, como el modelo anterior.

Pocos cambios más encontramos en el lateral, aparte de los nuevos colores que se suman a la gama o los juegos de llantas de diseño diferente. Asoma tambioén en esta zona la antena tipo “aleta de tiburón”.

En la zaga cuenta con pilotos traseros LED, pero echamos de menos un mayor atrevimiento con las ópticas, que mantiene, por ejemplo, el naranja en los intermitentes que se ha quedado ya algo anticuado.

¿Percibirá el cliente estos pocos cambios como un modelo nuevo? Durante la presentación los responsables de la marca apuntaban a que su objetivo de 2017 era mantenerse con el ASX y despuntar con el Outlander. Hasta noviembre (las ventas de este modelo comenzaron en marzo), ha vendido 5.642 unidades, mejorando las 5.198 que llevaba en los primeros once meses de 2016. ¿Esconderá mejoras en el interior?

Interior

Aunque los cambios en el paragolpes delantero hacen que el coche sea 10 milímetros más largo, no varía un ápice la distancia entre ejes de 2.670 mm. Por lo tanto, el espacio interior es idéntico al del ASX que probamos a fondo hace más de tres años. Entonces decíamos que no destaca precisamente por su amplitud, pero es suficiente para que cuatro adultos viajen con desahogo.

La posición de conducción es también idéntica, si bien ha cambiado algo el mullido de los asientos, que en nuestra unidad contaban con tapicería de cuero, con regulación eléctrica. Mantienen su dureza, sin llegar a ser incómodos, y no sujetan demasiado bien el cuerpo en curvas.

Una de las grandes novedades es el nuevo volante. Un viajo conocido, ya que es el mismo que equipa el Outlander que probamos. Tiene algunos botones a la derecha e izquierda, fáciles de controlar. Tras  él podemos ver un cuadro de instrumentos que permanece sin cambios, con el cuentarevoluciones a la izquierda y el velocímetro a la derecha. Entre ambos, una pequeña pantalla con datos del ordenador de a bordo (con informaci´ñon de consumo, distancia recorrida…) que se controla desde un botónen el lateral izquierdo que obliga a soltar la mano del volante.

 

En mitad de la consola destaca la presencia de la nueva pantalla de siete pulgadas desde donde se controla el sistema multimedia (audio, navegación.. ) y cada función cuenta con un botón para acceder al menú.

Bajo ella se sitúan los mandos del climatizador, a la antigua usanza: tres mandos de ruleta que controlan temperatura, intensidad y donde quieres dirigir el aire.

Tiene dos buenas plazas traseras “y media”, pues que la central es más incómoda, con el acolchado algo más duro, pero como no hay túnel central su ocupante no debe “cabalgar” sobre él para colocar los pies.

Las dos laterales laterales son mucho más cómodas, con un buen espacio para las piernas. Como la unidad que probamos tenía techo panorámico (enorme, pero no practicable) esas plazas traseras no cuentan con luces de cortesía y en su lugar podían encenderse unas luces azules por el lateral del techo panorámico. El resultado no me convence pues la luz es insuficientes si un ocupante de las plazas traseras necesita iluminación.

Y en cuanto a acabados y materiales, cumple. Hay plasticos duro en algunas  zonas y los ajustes entre piezas son correctos, sin que

Maletero

El maletero del Mitsubishi ASX anuncia 442 litros de capacidad. Es una cantidad más pequeña que la que anuncian los últimos lanzamientos del segmento… que también son algo más largos en su exterior. Y es que, recordemos, se trata de uno de los SUV compactos de dimensiones más contenidas. Sus formas regulares, no obstante, lo hacen muy aprovechable y el borde de carga, bastante bajo, facilita cargarlo.

Esta cifra incluye el espaciop que hay bajo el piso del maletero. En él, además de un cajón bastante utilizable con 26 litros, encontrarás el kit antipinchazos (no hay posibilidad de contar con rueda de repuesto). En general, está bastante bien rematado y cuenta con un gancho en el lado izquierdo y con iluminación en el derecho (que se queda algo escasa).

Si necesitas más espacio siempre puedes abatir los respaldos de los asientos traseros. El resultado es un espacio prácticamente plano de 1.219 litros de capacidad.

Equipamiento

La gama del Mitsubishi ASX 2017 en España se estructura en tres niveles de acabado. Ya desde el nivel de partida es bastante interesante. Nuestra unidad de pruebas se corresponde con la terminación más alta. Estos son algunos de sus elementos más destacados:

  • Challenge: Incluye llantas de aleación de 16 pulgadas, climatizador automático, audio CD/MP3 de cuatro altavoces, volante multifunción y pomo en cuero, sensores de luz y lluvia, faros antiniebla, elevalunas eléctricos delanteros y traseros, retrovisores eléctricos y calefactables, sensores de aparcamiento traseros y el sistema de monitorización de presión de neumáticos, entre otras cosas.

  • Motion: El acabado intermedio suma llantas de 18 pulgadas, molduras negras en pasos de rueda, acceso y arranque sin llave, equipo de sonido de seis altavoces con pantalla táctil de 6,1 pulgadas, cámara de visión trasera, barras de techo, conectividad Bluetooth o cristales traseros oscurecidos.

  • Kaiteki: El tope de gama, que es el que  tenemos entre manos tapicería de cuero, navegador con pantalla táctil de 7 pulgadas, faros delanteros Xenón Super-HID, techo panorámico de cristal, asientos delanteros calefactables o ajustes eléctricos del asiento del conductor. La versión 4×4 de 150 CV, también suma el cambio automático y las levas en el volante.

Los precios parten de los 21.100 euros con el motor de gasolina 160 MPI de 117 CV. En el caso de nuestro porpulsor, el 160 DI-D de 114 CV y tracción delantera, asociado al acabado más alto Kaiteki, se elevan hasta los 28.150 euros.

Obviamente, esta cantidad no incuye los descuentos. Puedes encontrar ofertas de Mitsubishi ASX en nuestra sección de coches nuevos, donde los concesionarios oficiales de la marca publican. Es un buen momento para hacerlo ya que en breve comenzará la comercialiación del ASX 2018, un modelo con ligeras mejoras antes de que cambie por completo.

Motor

Bajo el capó nos encontramos con la variante diésel más económica en la que se puede elegir el nuevo ASX, el 160 DI-D. Se trata de un motor de origen PSA, que llegó ya hacia el final de la vida comercial previa al rediseño, debido a que había que cumplir la normativa Euro 6.

Este motor de 1.6 entrega 114 CV de potencia a 3.600 rpm, apenas dos menos que el bloque que sustituyó, el 180 DI-D. Funciona realmente bien, con un par máximo destacable de 270 Nm a tan solo 1.740 rpm.

Aunque en un principio puede parecer un propulsor algo justo para mover un conjunto que no destaca tampoco por su ligereza (1.380 kg), la verdad es que realiza el 0-100 km/h en 11,2 segundos y, de seguir acelerando, alcanza los 182 km/h. No son cifras fulgurantes, desde luego, pero sí más que suficientes. Por encima se sitúa un 2.2 diésel algo más capaz, pero que se asocia de manera  a la tracción total (ver prueba) y a la transmisión automática, lo que lo encarece… y no todo el mundo lo precisa,

Nuestro protagonista ligado, obligatoriamente a un cambio manual de seis relaciones, con un tacto que presenta recorridos muy marcados (algo que puede gustar más o menos). Asociado a él, homologa un consumo realmente bajo, de 4,6 l/100 km.

Durante la prueba no conseguimos esa cifra, devolvimos el coche con 5,2 l/100 km, pero un tramo de casi 200 km (que incluía un puerto de montaña) lo completamos con 4,9 l/100 km, sin ser especialmente cuidadosos con el acelerador.

Es fácil, pues, lograr consumos muy bajos con él, incluso en ciudad, con un sistema Stop&Start que funciona muy bien en las detenciones. Por lo tanto, se podrían hacer 1.100 kilómetros por depósito, teniendo en cuenta que caben 60 litros.

Comportamiento

Lo que más me llamó la atención del coche fue la excelente insonorización. El capó cuenta con una protección acústica que aisla el interior muy bien de posibles ruidos y vibraciones del bloque diésel, que no se percibe salvo que esté muy frío o te aventures a superar las 3.000 rpm en una marcha larga… con lo que entonces te arriesgarás a ser multado.

Tenía dudas de que la potencia fuese suficiente para mover al conjunto. Lo es, siempre que viajes a ritmos tranquilos. No se trata de un coche que busque la deportividad, el chasis no está pensado para eso en absoluto. Este motor de cuatro cilindros desarrollado por PSA (el anterior 180 DI-D era de desarrollo propio) empuja de manera más progresiva y es más refinado.

Las recuperaciones no son fulgurantes y obligan a jugar con el cambio, que por otro lado no supone ningún problema, ya que los recorridos son ajustados y tiene un tacto mecánico muy agradable y preciso.

¿Recomendaría el motor 2.2 DI-D? Solamente si se requiere esa potencia extra… y la tracción total y el cambio automático. Para un uso en carretera habitual, sin mayores alardes, esta es la mecánica más acorde con el coche, la más recomendable. Más dudas me entran con el motor 1.6 MPI. Ahí cada uno debe echar cuentas, hay que hacer muchos kilómetros para rentabilizar el diésel debido al precio inferior del gasolina.

La suspensión independiente, McPherson delante y multibrazo detrás, ha sido retocada también un poco en esta actualización del modelo. El coche tiende a subvirar ligeramente cuando se toman curvas a buen ritmo, pero se ha conseguido un buen equilibrio entre confort y eficacia. No es un coche torpón en los cambios de apoyo, si bien tampoco una fiera enlazando tramos, a pesar de su batalla corta. Eso sí, a la hora de enfrentarse a caminos sencillos, vemos que el enfoque hacia la comiodidad es acertado.

Se trata, por tamaño y concepto, de un coche muy cómodo también para llevar en ciudad. Es muy fácil de aparcar, con una dirección cómoda que ha superado en mucho la original, que se sentía mucho más artificial y desconectada de lo que ocurre bajo los neumáticos. En autovía y vías de alta capacidad también resulta muy gratificante de llevar.

Con los faros de xenon se obtiene un resultado bastante satisfactorio conduciendo de noche. Y hay poco más que añadir en el apartado tecnológico. Tanto en conectividad, donde se ha quedado desfasado, como en ayudas a la conducción, pues carece de muchas que son comunes en sus competidores, como el aviso de abandono involuntario de carril o el páctico asistente de ángulo muerto.

Funcionan bien el control de crucero, el asistente de arranque en pendiente o los sensores de aparcamiento (nuestra unidad contaba con la práctica cámara de visión trasera).

 

Opinión coches.com

Dentro del competido segmento de los SUV compactos, el Mitsubishi ASX diésel que hemos probado no destaca por sus prestaciones, ni por tener un amplio espacio interior, ni porque tengan unos acabados y dotación tecnológica extraordinaria. Tampoco es que sea extraordinariamente barato… ni caro.

El caso es que, cuando dejas de ver aspectos concretos y miras el conjunto, el ASX resulta bastante apañado, cumple correctamente en todos los aspectos, tiene un tamaño comedido y el motor diésel supone una evolución notable respecto al anterior bloque, más tosco.

Comparado con sus rivales, es cierto que tecnológicamente sigue un paso por detrás, pero el precio con el que lo puedes encontrar en concesionario lo convierte en una opción muy a tener en cuenta. Los pocos que resultan más baratos no ofrecen un rendimiento tan equilibrado y quizá el más cercano en concepto sea el Suzuki S-Cross (ver prueba), con una mecánica diésel también interesante y que también se renovó en 2017.

Echamos de menos una evolución algo más notable en lo estético y hemos leido algunas críticas al respecto. ¿Resultarán suficientes para que el mercado no le de la espalda antes de la llegada de una generación totalmente nueva?

Mitsubishi ASX 160 Di-D Kaiteki
7.4 Nota
Lo mejor
  • Precio competitivo
  • Tacto similar al de un turismo
  • Motor de bajo consumo, bien insonorizado
Lo peor
  • Calidad de algunos plásticos mejorable
  • Sistema multimedia poco intuitivo
  • Plaza central trasera estrecha
Diseño7.5
Habitabilidad7
Acabados7
Maletero7
Equipamiento7.5
Motor8
Comportamiento8
Calidad Precio7.5

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