Si bien es cierto que la línea del Ibiza que estaba disponible hasta ahora en los concesionarios de la marca podría haber seguido vigente un par de años más, también es preciso decir que esta actualización le viene de perlas. Sobre todo teniendo en cuenta la necesidad de adecuar su estética a la de los próximos modelos que la marca de Martorell está próxima a lanzar.

Exterior

La “nueva cara” del Ibiza es su rasgo más diferenciador respecto a la anterior generación
La “nueva cara” del Ibiza es su rasgo más diferenciador respecto a la anterior generación

Por tanto, cuando nos enfrentamos a esta nueva generación del SEAT Ibiza en lo primero que nos fijamos es en esa “nueva cara”, en esos rasgos del frontal que han sido renovados, como si de una operación de cirugía estética se tratase, para dotarlo de un indudable aire de modernidad.

Centrándonos en lo concreto, divisamos una renovada calandra con forma trapezoidal, más grande, con rejilla de nido de abeja y contorno cromado, donde hallamos los logotipos de SEAT y FR (la versión probada). A ambos lados se encuentran uno de los rasgos más distintivos de esta nueva generación del SEAT Ibiza, los rediseñados faros, en este caso dotados de tecnología LED para las luces diurnas y sistema bi-xenon para la iluminación.

El parachoques frontal también es de nuevo diseño, donde merece especial mención la entrada de aire (también en nido de abeja), con una zona inferior más ancha que le otorga un aspecto más agresivo y que parezca mejor asentado en el asfalto. Esta zona está flanqueada por unos faros antiniebla de nueva factura, de mayores dimensiones y que integran la función de “cornering” (iluminación en curvas). También hay una modificación menos apreciable en el capot delantero, con una nervadura central que estiliza algo el conjunto.

Si continuamos inspeccionando el exterior, en la vista lateral no observaremos grandes modificaciones, con las puertas laterales traseras perfectamente integradas en una línea marcadamente deportiva, y con unas atractivas llantas de aleación ligera en medida 7×17″, con neumáticos deportivos de perfil bajo de dimensiones 215/40 R17- 87 V

En la parte posterior, consecuentemente con lo ocurrido en la anterior, los grupos ópticos sufren modificaciones, mejorando su atractivo y visibilidad, gracias a estar formados también por LEDS. El parachoques presenta nuevas formas, con un difusor inferior y dos salidas de escape de mayores dimensiones situadas en la parte izquierda del mismo.

Interior

El interior recibe muchos menos retoques que el exterior
El interior recibe muchos menos retoques que el exterior

En cambio, si nos introducimos en el interior, aquí las modificaciones podríamos decir que son casi “de detalle”, pues los cambios son mínimos. Y esto no va en detrimento de esta nueva generación, pues el nivel de calidad alcanzado es más que notable, si bien el diseño es algo sobrio (comparado con la línea exterior y teniendo en cuenta el público hacia el que va dirigido).

Nada que objetar a los materiales empleados, con un volante de nueva factura, forrado en cuero y achatado en su parte inferior. La instrumentación es de fácil lectura, informando de todos los parámetros necesarios y en la consola central los controles están dispuestos de una forma limpia e intuitiva presididos, en la parte superior, por el navegador TOMTOM (con una instalación específicamente diseñada para este modelo). Por último destaca el incremento de volumen de la guantera que ahora dispone de unos más que aceptables 10,7 litros (aspecto muy criticado en anteriores versiones).

Los asientos deportivos tapizados en piel con los que estaba equipada la unidad probada demuestran un perfecto diseño, que se adapta perfectamente a la inmensa mayoría de los ocupantes. La calidad de realización es exquisita, no resbalan y sujetan perfectamente el cuerpo en fuertes apoyos, no presentan excesiva dureza que canse nuestras “posaderas” en viajes largos.

Motor

El 1.4 TSI de doble sobrealimentación sube facilmente hasta la zona roja del cuentavueltas
El 1.4 TSI de doble sobrealimentación sube facilmente hasta la zona roja del cuentavueltas

Para “acompañar” convenientemente a este atractivo conjunto esta versión FR utiliza el conocido propulsor 1.4 TSI de inyección directa de gasolina y doble sobrealimentación (compresor volumétrico y turbo) de donde se obtienen nada menos que 150 CV a 5.800 rpm y un par motor máximo de 220 Nm entre 1.250 y 4.500 rpm.

Las prestaciones son más que suficientes para “quedarte sin puntos” en el carnet, con 212 km/h de velocidad máxima y una aceleración hasta los 100 km/h desde parado en apenas 7,6 segundos. Los consumos homologados son bastante contenidos y se sitúan en 7,5 litros en ciclo urbano, 5,1 litros en ciclo extraurbano y un consumo medio ponderado de 5,9 litros cada 100 km. Todo ello con unas emisiones de CO2 de 139 gr/km. Este motor está asociado en exclusiva con el siempre bien ponderado cambio DSG de doble embargue con 7 velocidades, pero sin levas en el volante.

Comportamiento

Como suponemos que lo que de verdad os interesa es saber “cómo va” este SEAT Ibiza FR, no os vamos a hacer sufrir más. En la corta jornada de pruebas apenas pudimos exprimir al compacto español “tal y como se merecía”, pero al menos fue suficiente para sacar a relucir la mayoría de sus virtudes.

En autopistas o autovías su comportamiento es intachable y mientras circulemos a “velocidades legales” mantiene la trayectoria sin problemas, incluso con ráfagas de viento racheado soplando lateralmente, como ocurrió durante la prueba. En estas circunstancias gracias a la reserva de potencia que proporciona el motor y a la utilización del cambio DSG en su posición automática, la conducción es de lo más relajada, no teniendo ningún tipo de dificultad en sobrepasar a otros vehículos más lentos con total autoridad y seguridad.

En carreteras nacionales es donde este Ibiza FR se encuentra en su “hábitat natural”
En carreteras nacionales es donde este Ibiza FR se encuentra en su “hábitat natural”

Una vez abandonamos estas vías de “alta capacidad” y nos adentramos en carreteras nacionales de doble sentido con numerosas curvas, nos hallaremos en el “hábitat natural” de este Ibiza. Es entonces cuando saca a relucir la excelente puesta a punto del chasis, con una suspensión más deportiva (barra estabilizadora de 19 mm de diámetro y muelles un 15% más rígidos), que copia perfectamente la carretera pero sin transmitir sequedad ni presentar reacciones parásitas.

La dirección es bastante directa y sigue manteniendo la precisión de la que hablamos en el apartado anterior, permitiendo inscribir el coche en las curvas con total naturalidad. En el caso de que el ritmo sea lo suficientemente “decidido” no hemos de preocuparnos pues contamos con las pertinentes ayudas electrónicas, con un ESP “algo intrusivo”, y una función de éste, que no es otra que el diferencial autoblocante electrónico XDS, que frena la rueda interior del viraje, cuando se produce un cierto grado de subviraje, “matando” ligeramente el ritmo de conducción.

En tales circunstancias los frenos se ven sometidos a un “sobresfuerzo” que soportan estoicamente gracias a sus generosas dimensiones, con discos ventilados delanteros de 288 mm y discos traseros de 230 mm. Lo único que no nos termina de convencer es su tacto algo esponjoso en el principio del recorrido del pedal (como sucede en casi la totalidad de modelos del grupo). Preferiríamos poder “modular” mejor la presión ejercida sobre el mismo.

En este tipo de recorridos el conjunto propulsor-cambio saca lo mejor de sí. Si posicionamos la palanca en el modo “Sport” o bien la accionamos manualmente (lástima de levas detrás del volante, reservadas para la futura versión CUPRA) la respuesta es inmediata desde muy bajas revoluciones, con un muy amplio régimen de utilización. Y, si fuera necesario, es capaz de llegar al corte de encendido con sorprendente facilidad acompañado de un muy agradable aullido del motor, nada molesto. No parece que nos encontremos ante un propulsor de sólo 1.390 c.c. Maravillas de la tecnología.

Como resumen os ofrecemos nuestra valoración:

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4 COMENTARIOS

  1. Las fotos estan pasadas de retoque con HDR, no? poner 1 o 2 no está mal, pero todas? alguna al natural por lo menos

    • Siempre tratamos de ofrecer un punto de vista diferenciador en nuestras pruebas, tanto en los textos como en el material gráfico que lo acompaña. No empleamos más que puntualmente la técnica de HDR en algunas fotos de pruebas, porque consideramos que puede resultar algo cansino. No obstante hemos recibido los parabienes de muchos lectores en este sentido, pero aceptamos todo tipo de críticas (¡faltaría más!). Agradecemos y valoramos tu comentario Juan.

  2. Hola, quería decir que mucha foto (con mucho retoque), PERO NINGUNA DE LA PARTE TRASERA. Los coches son como las mujeres: también se les mira la parte trasera, ¿o no?

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