Aprovechando el reciente lanzamiento comercial de las nuevas versiones Scout y Sportline del Skoda Kodiaq (por encima de los niveles de equipamiento existentes hasta ahora: Active, Ambition y Style), aceptamos la invitación de su departamento de comunicación para probarlos, junto a su “hermano pequeño” el Skoda Karoq.

Estas nuevas incorporaciones al catálogo de la firma toman como punto de partida el acabado Ambition del Skoda Kodiaq, por lo que ya cuentan de serie con un nutrido equipamiento, como faros delanteros Full-LED, focos antiniebla con función de curva, además de avanzados sistemas de asistencia a la conducción, control de arranque y descenso en pendiente (versiones 4×4), selector de modos de conducción, llantas de aleación de 19 pulgadas, asistente de luz y lluvia, sensores de estacionamiento frontales y traseros, cámara de marcha atrás, volante multifunción, función “Coming Home” o el servicio Care Connect, que incluye la Llamada de Emergencia E-Call.

Asimismo incluyen sistema de climatización Climatronic BiZona, asientos calefactados con tapicería de Alcantara, pedales de acero, molduras decorativas, luz ambiental LED, portón eléctrico y no podían faltar una extensa lista de soluciones “Simply Clever”.

Con el Skoda Kodiaq SportLine (+4.000 € sobre el equipamiento Ambition) se ha buscado transmitir un mayor dinamismo, para ello cuenta con el acabado Sport, con nuevos paragolpes de diseño más deportivo y un difusor específico, elementos decorativos en negro brillante (como la carcasa de los espejos exteriores), parrilla delantera y barras longitudinales en negro mate y, en el interior, la posibilidad de incorporar 7 plazas, además de unos asientos deportivos con regulación eléctrica y calefactables, tapizados en Alcantara, al igual que el revestimiento de las puertas y laterales. El sistema de infoentretenimiento es el modelo Bolero, con pantalla MaxiDot en color de 20,3 cm, función SmartLink y control por voz.

Son cinco las motorizaciones ofrecidas en este caso:

Gasolina:

  • 1.4 TSI 150 CV DSG 4×2 ACT
  • 2.0 TSI 180 CV DSG 4×4

Diésel:

  • 2.0 TDI 150 CV DSG 4×2
  • 2.0 TDI 150 CV DSG 4×4
  • 2.0 TDI 190 CV DSG 4×4 (disponible a partir de Agosto del 2018)

Se puede adquirir un Skoda Kodiak SportLine desde los 30.600 € (campañas incluidas) del 1.4 TSI de 150 CV y cambio DSG.

El Skoda Kodiaq Scout (+5.900 € sobre el equipamiento Ambition) tiene una orientación ligeramente más “aventurera”, gracias al acabado Off-Road que incluye paragolpes de diseño más corpulento, protecciones adicionales de los bajos del vehículo contra el impacto de piedras, funciones Off-Road y modo de conducción Snow, además de molduras, barras del techo y carcasas de los retrovisores exteriores en color plata.

En el interior destaca por la inclusión de las 7 plazas de serie o los asientos delanteros calefactables y tapizados en Alcantara, además del sistema de infoentretenimiento Amundsen con pantalla táctil de 20,3 cm, la telefonía de confort sin antena exterior, con WLAN (Hotspot) o el sistema KESSY FULL (de apertura/cierre del vehículo y encendido del motor sin llave).

Las motorizaciones ofertadas con esta variante son cuatro:

Gasolina:

  • 1.4 TSI 150 CV Manual/DSG 4×4
  • 2.0 TSI 180 CV DSG 4×4

Diésel:

  • 2.0 TDI 150 CV Manual/DSG 4×4
  • 2.0 TDI 190 CV DSG 4×4

Podemos hacernos con un Skoda Kodiak Scout desde 32.500 € (campañas incluidas) de la variante 1.4 TSI de 150CV y tracción total 4×4.

Por su parte el Skoda Karoq, el segundo miembro de la familia SUV de la firma checa, es un modelo más joven y ligeramente más pequeño que su “hermano” y, pese a contar con una identidad propia, es indudable el “aire” de familia, destacando también por su diseño robusto y dinámico, además de disponer de uno de los interiores más espaciosos de la categoría de los SUV compactos.

Los propulsores, tanto diésel como gasolina, no sólo lo convierten en un modelo muy ágil y dinámico, sino también en altamente eficiente, resultando idóneo tanto para el tráfico urbano como si queremos realizar grandes desplazamientos o salirnos del asfalto, gracias al evolucionado sistema de tracción total de la firma, con embrague multidisco de control electrónico.

Las motorizaciones disponibles son:

Gasolina:

  • 1.0 TSI 115 CV Manual/DSG 4×2
  • 1.5 TSI 150 CV Manual/DSG 4×2

Diésel:

  • 1.6 TDI 150 CV Manual/DSG 4×2
  • 2.0 TDI 190 CV Manual/DSG 4×4

Y todo ello sin olvidarse de ofrecer mucho espacio para ocupantes y equipaje, por las numerosas combinaciones que permiten los asientos traseros VarioFlex, de sus avanzados sistemas de infoentretenimiento y conectividad, los últimos asistentes de conducción o las siempre prácticas soluciones “Simply Clever”

El equipamiento de serie es prolijo, sobre él se sitúa el nivel Active, que ya incluye llantas de aleación de 16 pulgadas, Front Assist, Bluetooth y Pack Cuero.

Un escalón por encima encontramos la línea de equipamiento Ambition (+2.300 € sobre el Active) que suma a lo anterior: llantas de 17 pulgadas, Climatronic, Infoentretenimiento Bolero con pantalla de 8 pulgadas y SmartLink, Cámara Trasera + Sensor Trasero, Asistente de luces y lluvia, además de Control de Crucero

Por último en el nivel más alto de la gama se sitúa la línea Style (+2.900 € sobre el Ambition) que incorpora llantas de 18 pulgadas, KessyFull, Pedal Virtual y portón eléctrico, asientos en Tela/Cuero, FULL LED, Sensor Delantero, sistema de navegación Amundsen y, por último, el selector de Modos de Conducción.

Es posible adquirir un Skoda Karoq desde 18.900 €, de la variante 1.0 TSI 115 CV con cambio manual de 6 velocidades y nivel de equipamiento Ambition.

Con todo, como ya es habitual, os recomendamos que le echéis un detenido vistazo al buscador de Coches.com donde encontraréis las mejores ofertas de concesionario tanto para el Skoda Kodiaq como el Skoda Karoq, en sus diferentes configuraciones, a la vez que podréis elegir la póliza de seguro que mejor se adapte a vuestras necesidades y presupuesto.

No vamos a extendernos más en las características de cada uno de estos modelos, pues para ello os remitimos a la prueba del Skoda Kodiaq que pudimos realizar durante su Presentación Internacional en Palma de Mallorca, o a la más reciente prueba del Skoda Karoq.

Comportamiento

Conque basta ya de hablar de frías cifras o equipamiento, para centrarnos en analizar el comportamiento dinámico de la gama de “todocamino” que la firma checa comercializa en nuestro país.

A tal fin nos desplazamos hasta tierras ilerdenses donde poder disfrutar y exprimir a fondo estos modelos lejos de su hábitat cotidiano (el asfalto) durante dos intensas jornadas por tramos de tierra y senderos, y comprobar sus verdaderas posibilidades en uso fuera de carretera, ni siquiera imaginadas por muchos de los usuarios que adquieren este tipo de vehículos tan de moda.

La primera parte del recorrido discurría por las pistas y caminos que unen un sinfín de pequeñas poblaciones de la comarca de Les Garrigues. Éstas presentaban el típico piso bacheado, con grandes irregularidades, fruto del paso de maquinaria agrícola, aunque las fuertes lluvias de los últimos días habían afectado especialmente a la zona, por lo que también eran frecuentes los grandes charcos que nos harían “disfrutar como enanos”

Para esta etapa elegimos un Skoda Karoq, propulsado por el motor 1.0 TSI de 115 CV con tracción 4×2 y cambio manual de 6 velocidades. La verdad es que el pequeño y voluntarioso propulsor no le “hacía ascos” a mantener un elevado ritmo por las pistas, aunque cuando abordábamos fuertes repechos desde baja velocidad era necesario al menos bajar un par de marchas para que el motor nos ofreciera lo mejor de sí.

Pese al ritmo impuesto, las suspensiones hacían francamente bien su trabajo, absorbiendo todas las irregularidades y proporcionándonos un rodar confortable, pese a los incontables botes, saltos y frenazos, dominando el terreno y con un control total desde la altura del puesto de conducción. Los frenos también llevaban a cabo su cometido sin demasiados problemas. La electrónica ejercía su función y el control de tracción nos permitía no perder mucho agarre en aceleración a la salida de las curvas (aunque tampoco era tanta la potencia a dosificar…). También resultaba muy divertido jugar con el reparto de pesos a la entrada de las mismas, balanceando el coche y ayudándonos a redondear la trazada…

No obstante nos sorprendió la buena insonorización del vehículo, la ausencia de crujidos y que el propulsor, pese a ir girando alto de vueltas, apenas dejaba oírse dentro del habitáculo siendo, por ejemplo, mucho más perceptible el ruido de rodadura de los neumáticos.

En las carreteras comarcales por las que circulamos, que servían como enlace entre un tramo y otro, la situación era ligeramente diferente y el propulsor, aunque tenaz en su labor se las veía y se las deseaba para hacer ganar velocidad a este Karoq al ritmo requerido, situación que también salía a relucir a la hora de realizar adelantamientos. Eso sí, los consumos de este tricilíndrico, incluso llevado a alto régimen, son realmente destacables. De todas formas nos parece más adecuado para aquellos usuarios que prioricen los recorridos urbanos que los grandes desplazamientos, sobre todo si en este último caso se hacen con todos sus ocupantes a bordo y cargados de equipaje.

Aunque era este un segmento en el que los propulsores diésel se imponían por abrumadora mayoría, ahora este tipo de motorizaciones comienzan a ganar adeptos rápidamente, ayudados por las cada día más restrictivas políticas medioambientales…

Esta primera parte del recorrido terminó en la bella población de Cervià de les Garrigues, donde llevaríamos a cabo una “parada técnica” para, además de recorrer brevemente sus tranquilas calles, aprovechar para “reavituallarnos”, degustando las excelentes viandas de la gastronomía local.

Pero, lamentablemente, la sobremesa no pudo prolongarse todo lo que hubiésemos querido porque nos debíamos poner en marcha, en esta ocasión para completar la segunda parte de la ruta, donde nos esperaban numerosas sorpresas…

El itinerario era mucho más difícil y complicado, pues discurría por abruptas pistas, con fuertes pendientes y desniveles, terreno suelto y proliferación de piedras, que como veríamos más adelante “hicieron de las suyas”… Además no podíamos contar con la ayuda del sistema de navegación de nuestro Skoda, pues el recorrido no estaba cartografiado, por lo que la organización había preparado un roadbook (similar al empleado en los rallies…) que nos indicaría el camino a seguir.

Temiéndose lo peor, nuestro compañero de “andanzas”, Luis Reyes de Autonoción.com, tuvo un momento de lucidez (pero sólo ese, no os vayáis a creer…) y estuvo listo para elegir el vehículo más adecuado para la ruta (como se revelaría más tarde).

Éste no era otro que el nuevo Skoda Kodiaq Scout con el motor diésel 2.0 TDI de 190 CV acompañado del eficaz cambio automático DSG de 7 velocidades y, por supuesto, con tracción total 4×4. Además, gracias a su mayor orientación aventurera, contaba con protección adicional de los bajos y del motor contra el impacto de piedras, algo más de altura libre al suelo, mejores ángulos característicos y lo que luego se revelaría como crucial, unos neumáticos destinados al uso mixto, con flancos reforzados…

Nuestra unidad incorporaba, además, DCC (Dynamic Chassis Control) regulación adaptativa del tren de rodaje, con selección de los Modos de Conducción (con función Off-Road), además de asistente de arranque en pendientes “Crew Protect Assist”. También se mostrarían de gran utilidad los sensores de aparcamiento delanteros y traseros y, sobre todo la función de visión periférica “Area View” de las cámaras, para sortear los obstáculos “invisibles” desde el puesto de conducción.

El recorrido comenzó con cierto desbarajuste por parte de los integrantes de la excursión, supongo que hasta que nos hicimos con las “peculiaridades” del roadbook, con coches partiendo por recorridos diferentes, algunos dando marcha atrás en caminos cortados o bien encontrándonos de frente con otros vehículos por los estrechos senderos… Tras unas risas, bajar el ritmo y prestar más atención, nuestro copiloto Luis (que no Moya….) fue localizando certeramente todos los desvíos. Pero no todo iba a resultar tan fácil como pensábamos…

En un tramo de pista, circulando en caravana, inmediatamente detrás del Skoda Karoq de unos compañeros, de repente una roca se desprendió de un terraplén a su derecha, rodando hasta el camino. Sin tiempo para que su conductor pudiera esquivarla pasó con las 2 ruedas del lateral derecho por encima de ella, con el resultado que os podéis suponer… Les avisamos con repetidos toques de claxon y nos detuvimos a prestarles ayuda (afortunadamente no les había pasado nada, más que el daño irreparable en ambas cubiertas…)

Pero como las “desgracias” nunca vienen solas, el escarpado paraje donde nos habíamos visto obligados a detenernos estaba rodeado de grandes promontorios y, efectivamente… ¡no teníamos cobertura de móvil! Por lo que mientras unos ayudaban a retirar el vehículo de la pista y comenzaban a quitar las ruedas estropeadas, algún otro tuvo que andar unos cuantos cientos de metros hasta encontrar de nuevo cobertura y avisar a los vehículos de asistencia de la organización, que rápidamente acudieron en nuestra ayuda, pues circulaban como “coches escoba” sólo unos cuantos kilómetros por detrás nuestro.

Afortunadamente, entre el resto de vehículos de la caravana había más Skoda Karoq similares, con lo que las ruedas de repuesto eran “compatibles”, aunque estas eran de tipo “galleta” con lo que, tras sustituirlas, pudieron reemprender la marcha muy despacio, tomar un desvío alternativo por asfalto que les llevaría hasta la asistencia, donde les cambiaron las ruedas por otras idénticas a la dotación de origen y así poder continuar la ruta.

Nosotros hicimos lo propio, dejamos pasar a otro de los Karoq, que había servido como donante de una de las ruedas de repuesto, para que circulara por delante, extremando las precauciones para no pinchar, contando con el respaldo de nosotros, pues les seguíamos a una prudente distancia como coche de asistencia con nuestro efectivo Kodiaq Scout.

No obstante, cuando parecía que todos le habíamos cogido el truco al roadbook, se produjo otro despiste, tomando un camino equivocado y acabando en el cauce de un arroyo, bastante crecido por las recientes lluvias, con un fondo de vegetación y roca lisa, lo que provocaba un constante patinamiento de las ruedas delanteras (era una variante 4×2…) y que el Karoq no pudiera salir.

Era el momento de aplicar lo aprendido en tantos cursos de conducción off-road: no vale la pena insistir con el acelerador, lo mejor era intentar salir marcha atrás, balancear el coche hacia adelante y hacia atrás, apoyado por pequeños golpes de gas, para intentar encontrar la adherencia perdida, además de girar el volante simultáneamente hacia un lado y hacia el otro. Tras insistir un poco, con algo de paciencia, y gracias a la pericia del conductor, fue posible salir del trance, desandando el camino y regresando a la ruta correcta… No hizo falta siquiera remolcarles con nuestro vehículo.

Finalmente todos los componentes de la caravana conseguimos llegar “sanos y salvos” al hotel, donde tras una reconfortante ducha tocaba asistir a la rueda de prensa, y posterior cena, el mejor momento para que las anécdotas vividas durante la jornada dieran lugar a divertidas conversaciones, bromas y risas sobre lo acaecido… pero eso ya es otra historia.

Opinión de Coches.com

La verdad es que, salvo por lo anteriormente referido (de lo más normal en una ruta de este tipo…), ambos modelos, el Skoda Karoq y sobre todo, el Skoda Kodiaq Scout, se comportaron fantásticamente bien, circulando por caminos y senderos, superando escarpadas pendientes, pequeños saltos, arena, piedras, cursos de agua, etc., situaciones en las que la mayoría de sus posibles compradores no los “meterán” nunca.

No obstante también resulta fundamental el ir siempre acompañados de otro vehículo, que nos pueda prestar ayuda en caso de problemas, además de contar con el “calzado” adecuado y, a ser posible, con ruedas de repuesto de idénticas medidas a la monta original (aquí de poco valen las ruedas de galleta o los kit reparapinchazos frente a, por ejemplo, un corte en una cubierta…).

También es totalmente recomendable conocer las características técnicas (distancia libre al suelo, ángulos de ataque y salida, profundidad de vadeo, etc.) y saber aprovechar al máximo las capacidades y sistemas de ayuda de nuestro vehículo, como aquellos con los que cuenta la gama SUV de Skoda. Por ejemplo, el modo Off-Road, la correcta utilización del cambio (manual o automático), la tracción inteligente a las cuatro ruedas o elegir de entre las diferentes configuraciones de suspensión (en caso de disponer de esta opción) la más blanda, para que las ruedas “copien” mejor el terreno.

Y pese a todas las dificultades, y a no tratarse de “todoterrenos puros” los SUV checos salieron airosos, demostrando que gracias a sus excelentes capacidades, a la ayuda de la electrónica (y teniendo un poco de “cabeza”…) no hace falta ser un superdotado de la conducción off-road para disfrutar de una agradable y divertida excursión por la naturaleza…

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