Internet vio montones de chistes y memes protagonizados por la enorme parrilla del BMW Serie 7 actual, incluida la de los chicos que dirigen el canal de YouTube canadiense Throttle House. En su comparación un 750Li de 2020 y un 740i de 2001, no pudieron evitar volver a apuñalar hacia los enormes riñones. Pero el meollo de la cuestión es ver la diferencia entre ambos modelos, separados por una brecha de casi dos décadas y más de 100.000 euros.

Teniendo en cuenta el precio de mercado, aquí en España, el nuevo BMW 750Li (G12) parte desde los 139.900 euros, mientras que se pueden encontrar algunos 740i rondando los 5.000 euros (más o menos). Eso se puede traducir en que, con la adquisición del último modelo, podrías comprarte casi una treintena (28 a 5.000 euros) del modelo vintage. También es justo decir que, en 2001, un BMW 740i costaba 74.922 euros, unos 106.100 euros de ahora.

Probablemente, el Serie 7 más querido de todos sea el de la tercera generación (E38). Escribió la historia de varias maneras, pero la mayor ventaja que tiene sobre todos los demás es el factor de que se ve genial. Sin embargo, ese factor no sucedió de la noche a la mañana, sino que fue el resultado de que el coche apareciera en varias películas, como en “007: El mañana nunca muere” (1997) o “The Transporter” (2001), o fuese el coche en el que Tupac resultase tiroteado.

Ahora bien, en Canadá, el penúltimo peldaño en la gama Serie 7 2020 (como la unidad probada) son 156.000 dólares canadienses (107.000 euros), mientras que el 740i de le ha costado a Throttle House 5.900 dólares canadienses (4.050 euros). Cierto es que podrían haber comprado un ejemplar con asientos calefactados, ventilación y masaje, por ejemplo, algo que rara vez se ve en algunos coches modernos y que resultaba una de las múltiples y sorprendentes opciones de su día.

Por esa cantidad de dinero, también se llevan un motor V8 de 4.4 litros atmosférico con 286 CV y 420 Nm, tracción trasera y un estilo atemporal. Puedes pensar lo que quieras sobre el E38 y su tecnología anticuada o sus numerosas visitas al taller, pero algo nos dice que “atemporal” no se usará tan a menudo en el futuro cuando las personas se refieran al BMW Serie 7 2020. A favor de este, tenemos un nivel tecnológico a bordo que el antiguo modelo no podría ni soñar.

En cuanto a la experiencia de conducción, las diferencias son reveladoras sobre cómo ha cambiado el enfoque de BMW hacia el lujo a lo largo de los años. El nuevo modelo es un yate terrestre de dos toneladas extremadamente cómodo y rápido, mientras que el antiguo permite que el conductor se sienta mucho más conectado, ofreciendo una participación casi deportiva. Cómo han cambiado los tiempos, cuando la firma de Múnich basaba sus ventas en el placer de conducción.

Aun así, siempre es bueno recordar que comprar coches premium en el mercado de ocasión ​a un precio tentativo suele terminar con unos costes de mantenimiento muy premium. Yendo hacia el lado más sencillo y rutinario del mantenimiento, darle de beber, en el 740i rara vez verás al ordenador de a bordo marcar una cifra inferior a los 13 l/100 km, mientras que en el nuevo 750Li homologa 10,5 l/100 km. Para una diferencia de 246 CV y 330 Nm y más equipamiento, es algo reseñable.

Fuente: Throttle House

Vía: YouTube

1 COMENTARIO

  1. Bueno, no me parece muy científico comparar lo que homologa el uno, con lo que marca el ordenador del otro pero, curiosidades aparte ¡jeje! otra curiosidad: es curioso lo que me gustaban antes los BMW y lo indiferentes que me son ahora, pero tranquilos, ni antes ni ahora me los podía permitir.

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