Hay gente que adora tener su coche limpio, como si fuese nuevo. En realidad es algo que le gusta a todo el mundo, pero la paciencia y metodología de quienes practican el detailing (el coche no sólo se limpia de manera casi obsesiva, sino que se aplican técnicas y tratamientos para rejuvenecerlo y protegerlo), eso no es una cualidad que todos tengan.

Puedes encontrar en Internet cientos de vídeos de limpieza de vehículos. Desde los que renuevan con pocos recursos (ahí estamos enamorados de los vídeos de Vicesat) a otros que emplean las últimas novedades de productos químicos y de limpieza. La verdad, tener el coche limpio y recogido ayuda a que cuando te toca ponerte en faena se reduzca el trabajo. ¿Y qué pasa con un coche que no ha sido limpiado en absoluto en 37 años?

Eso ocurrió con este Mercedes 280 SL (sí, del mítico Mercedes Pagoda, con motor de seis cilindros y 2.778 cc con 170 CV). Como cuenta su propietario, su padre condujo el coche a diario durate 10 años, de 1972 a 1982. Y entonces, tras más de 150.000 km recorridos, lo guardó en el garaje y ahí se quedó (al menos no lo dejó en la calle como este Maserati). Hasta que el detailer Larry Kosilla, de AMMO NYC se puso manos a la obra con él.

Al abrirlo, un montón de heces de ratón salieron del coche. Eso, sin contar el moho, la humedad… Pero a base de cepillo, agua, vinagre y vaporeta, se fueron haciendo con él. Y lo mismo con el exterior. El objetivo del dueño era darle una sorpresa a su padre antes de restaurarlo. Y no te vamos a adelantar nada más. Simplemente que veas el estado inicial y final del coche y que sepas que para conseguir ese resultado, dos personas pasaron un sólo día con el coche. Ahora sí que dan ganas resaturarlo:

Vía: Jalopnik
Fuente: AMMO NYC

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