El Mazda RX-7, es sin lugar a dudas uno de los estandartes más claros del buen hacer de la marca nipona. Un ejemplo gráfico de la excelencia en diseño e ingeniería de Mazda.

Presentado en 1978, y fabricado hasta el año 2002. El RX-7 fue el resultado de reemplazar al también icónico RX-3 por un coche con líneas más estilizadas y deportivas que consiguiesen transmitir la sensación de velocidad y aerodinámica. Su ligereza respecto a la competencia, radicaba en una distribución óptima del peso. Algo que se explica en parte gracias a que su motor Wankel se pudiese colocar justo detrás del eje central del vehículo.

Para hacerse una idea de su potencia, la primera serie del RX-7 equipaba un motor de 106 CV, que gracias a la eficacia de la ingeniería conseguía alcanzar la velocidad máxima de 185 km/h y aceleraciones de 0 a 100 km/h en solo 9.5 segundos. 

En cuanto a las siguientes series, estas fueron incorporando mejoras en prestaciones y cambios en diseño que rápidamente lo posicionaron como un éxito de ventas de la marca. Especialmente en el mercado estadounidense. A todo esto, tenemos que puntualizar que su precio bastante económico respecto a rivales como el Porsche 924 lo propulsó enormemente. Un paralelismo que en el mercado de los descapotables podríamos aplicar al MX-5.

De esta manera, y celebrando la evolución del modelo con motor rotativo más exitoso de la marca, Mazda ha reunido en un mismo vídeo a las tres generaciones del RX-7. Simplemente, disfruta.

Vía: Jalopnik

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